.post EcoSiglos

casa-del-arbol

En Weston, Connecticut, una construcción se eleva entre los arboles. Esta "casa del árbol" no es solo hermosa sino sobretodo habitable; una casa que cuenta con tres pisos de altura, tres dormitorios, una chimenea, piscina al aire libre y muchos tragaluces.

casa-del-arbol-exterior

Aunque puede que no sea una casa del árbol real, su construcción crea la ilusión óptica de serlo, pues está ubicada en una colina rodeada de arboles, con niveles que dan la sensación de estar suspendidos en el aire.

casa-del-arbol-entrada

En total hay tres habitaciones dentro de la casa (dos dormitorios en el nivel medio y un dormitorio potencial en el nivel bajo), habitaciones que poseen muchas ventanas que permiten ver el entorno natural alrededor de la casa.

casa-del-arbol-iluminacion

Al encontrarse sobre pilotes, y con muchos arboles cuesta abajo, los visitantes tienen la sensación de estar en una parte alta, sensación que motivó a sus creadores a llamarla "treehouse".

casa-del-arbol-sala

Para llegar a la casa, los visitantes tienen que caminar sobre una pasarela suspendida en el aire. Por otro lado, gracias a la gran cantidad de tragaluces y ventanales de suelo a techo, la casa del árbol cuenta con mucha luz natural propia, reduciendo su consumo energético.

casa-del-arbol

La casa fue construida en 1977 y posteriormente, en 1989, fue comprada por sus actuales dueños, Bill Kommem y su esposa. Ellos mencionaron que “la mejor vista es durante el invierno porque se puede ver a través de los árboles”.

casa-del-arbol interior

Otro de los beneficios de la casa es que se encuentra cerca al río Saugatuck, lo que permite baños naturales refrescantes, la posibilidad de un camping en familia y mucho contacto con la naturaleza.

rio

Imágenes por Westport Spaces
Por Isabel Balbin



En el desierto de Negev, al sur de Israel, una empresa está construyendo la que sería la torre termosolar más alta del mundo, una innovación que podría generar suficiente energía para un pueblo pequeño.

Esta torre hace parte de una gran planta solar compuesta por miles de paneles solares y espejos (aproximadamente 50.000) con la capacidad de producir 121MW de electricidad, suficiente para abastecer unos 21,000 hogares israelíes.

Los espejos tienen la función de dirigir los rayos del sol hacia la torre solar en un proceso que genera unos 540°C que se concentran en la torre para producir electricidad. Todos los espejos se controlan mediante una red Wi-Fi para proyectar los rayos del sol hacia la torre.


Este avance se logró bajo el marco de un acuerdo con el gobierno de Israel, el cual ha empezado a adoptar políticas que se centran en el uso de fuentes de energía renovable para abastecer la solicitud energética del país.

Para el año 2017 se prevé el inicio de operaciones de la torre solar. A partir de dicho momento, la torre será considerada como la planta termosolar más alta del mundo.

La compañía encargada de la construcción de este proyecto está en la búsqueda de maneras de hacer una construcción mucho más eficiente, teniendo en cuenta los retos ambientales que enfrentan este tipo de construcciones y su impacto, y tiene el objetivo de construir más torres solares alrededor del mundo.
Por Lorena Zuluaga

cuero-organico

¿Te imaginas una carrera profesional llamada Biodiseño de modas? Una especie de combinación entre desarrollo de materiales sostenibles y diseño de moda futurista, a la vanguardia de lo ecológico. Seguramente en menos de dos décadas veremos algo así.

La diseñadora de modas londinense Suzanee Lee ha dado un salto cuántico a lo que será el futuro de la moda. Su empresa Biocouture tiene como misión encarnar la visión futura del biodiseño. Es así como a través de té verde, azúcar, microbios y algo de tiempo, ella y su amigo biólogo David Hepworth desarrollaron una técnica para producir prendas de cuero orgánico.

cuero-organico

El té azucarado que Suzanee usa lo mezcla con Kombucha, un hongo que en condiciones especiales no desaparece sino que por el contrario sigue aumentando su crecimiento. Al combinarse con azúcar, la simbiosis de las bacterias produce celulosa y al fermentarse se produce una textura gelatinosa en la superficie del contenedor.

Dicha gelatina se empieza a aglutinar hasta parecer una gruesa y transparente capa. Esa capa se puede usar húmeda para darle forma sobre una superficie tridimensional y con el pasar del tiempo los cortes se unen solos, con costuras invisibles que, si se deja secar, se puede cortar y coser de forma ordinaria.

cuero-organico

Es interesante saber que esta técnica no genera desperdicios, pues se cultiva solo lo que se necesita. Adicionalmente, es un cultivo para el que no se requiere mucho espacio, ni tampoco luz; lo más importante es el tiempo, pues puede tomar de dos a tres semanas. Lee ha probado darle color al cuero sin usar químicos, haciéndolo algunas veces a través de oxidación ferrosa o con tintes vegetales como el añil.

vestido-orgánico

Para Suzanee los microbios son la posibilidad de enfrentar el futuro con ecotecnologías, y sus investigaciones se han hecho también con hongos fungi, levadura y algas. El material resultante tiene propiedades similares al cuero, solo que no ha logrado que sea impermeable. Aún así, es plausible el simple hecho de que este cuero sea biodegradable y también compostable.

La receta para hacer tu propio cuero orgánico es muy sencilla, solo necesitas:

  • 200 mililitros de vinagre orgánico de sidra
  • 200 gramos de azúcar
  • 1 cultivo de Kombucha vivo
  • 2 bolsas de té verde
  • Un recipiente (plano)
Primero necesitas introducir el té en dos litros de agua caliente y dejar reposar 15 minutos, después retiras las bolsas de té y añades el azúcar mientras revuelves.

Cuando la mezcla se haya enfriado a menos de 30°C la depositas en un recipiente, le añades el vinagre de sidra, el cultivo de Kombucha y la tapas con un paño.

Tercero, verifica que la mezcla este a temperatura ambiente. Sabrás  que ha empezado a fermentarse porque el cultivo de kombucha se hunde y en la superficie aparecen burbujas. Luego de 3 a 4 semanas la superficie tendrá mayor grosor, cuando tenga dos centímetros la puedes sacar del recipiente y lavar bien con agua fría y jabón.

Por ultimo pon a secar la capa sobre una superficie plana, cuando este seca la podrás cortar y coser.

Los materiales te alcanzarán para un trozo de cuero de aproximadamente 18x15 cms.




La empresa manufacturera de vehículos Inglesa Riversimple quiere cambiar la forma en la que las empresas constructoras de vehículos diseñan y comercializan automóviles sostenibles. Para ello, diseñaron el Rasa, un auto que utiliza una célula de hidrógeno en lugar de utilizar combustibles fósiles que alcanza para avanzar unos 490 kilometros antes de tener que recargar de nuevo.


El vehículo también cuenta con otras dos particularidades: Primero, cada rueda contiene un pequeño motor que convierte la energía utilizada al frenar en energía eléctrica que luego es utilizada para acelerar el vehículo.

Su segundo aspecto interesante es que este vehículo no puede comprarse: los usuarios pueden firmar contratos mensuales en los que asumen los costos del mantenimiento del vehículo. De esta manera, la empresa garantiza una disminución en el impacto ambiental negativo que tiene la producción de vehículos al ser utilizado unicamente cuando sea necesario y, sumado con que los únicos desechos del carro son agua y aire, logrará cambiar la forma de movilizarse en vehículos privados.

Este vehículo, junto con la creciente popularidad de los automóviles eléctricos, podría estar dejando la era de los combustibles fósiles atrás, evidenciando una aceleración en la tendencia a reemplazar los vehículos propulsados por diesel o gasolina por fuentes alternativas, y dadas las legislaciones que ya se están implementando en varios países, las empresas manufactureras tendrán que enfrentarse al reto de diseñar vehículos que contribuyan al cambio climático, evitando utilizar combustibles como la gasolina, que contaminan el aire, el agua, y afectan la calidad de vida de seres humanos y animales.

Imagen por Riversimple

One-Central-Park-Sky-Garden

Debido a la popularidad de los cultivos verticales, estamos evidenciando una tendencia en la arquitectura: edificios cubiertos en su mayoría por vegetación. Estos edificios sirven como grandes jardines que permiten el crecimiento de vegetación en las zonas urbanas, usualmente localizados en las partes más contaminadas. En este caso hablaremos de las torres One Central Park, construidas en Sydney, Australia.

One-Central-Park-frente

Las torres fueron diseñadas por el arquitecto francés Jean Nouvel, y están cubiertas de 38.000 plantas nativas de 250 especies diferentes, incluyendo también flores. El edificio tiene un  diseño orgánico que hace que cambie de color y se vea diferente a medida que pasan las estaciones, con plantas que cambian de apariencia dependiendo de la temperatura, haciendo de la construcción una obra innovadora y única.

One-Central-Park-edificio

En ella, hay jardines verticales de hasta 14 pisos de alto, y los habitantes de los 600 apartamentos pueden deleitarse con la vegetación de sus terrazas, además de disfrutar de los restaurantes y las áreas de entretenimiento.

One-Central-Park-render

Sin embargo, las características ya mencionadas no son lo más increíble de las torres. Para suministrar agua a sus 4.000 habitantes, estas cuentan con una planta recicladora que puede adquirir el recurso de diferentes fuentes, entre las que se destacan:
  • Agua de lluvia y tormentas
  • Agua subterranea
  • Aguas residuales del drenaje adyacente
  • Aguas residuales de edificios cercanos
  • Agua de sistemas de irrigación
  • Agua potable de la red

Multiples tuberías sostenibles dentro del sitio permiten la distribución de diferentes calidades de agua. Debido a que los hogares utilizan solo entre 10 y 20 por ciento para beber, y entre 20 y 30 por ciento para aseo, Central Park utiliza agua reciclada para el 50 - 70 por ciento de actividades restantes, como las descargas de inodoros, lavado de maquinas, irrigación y acondicionamiento de plantas.

One-Central-Park-jardin

Por otra parte, el arquitecto incluyó el Sky Garden, una terraza de 40 metros de longitud que permite a los habitantes de los últimos cinco pisos de las torres apreciar la vista de la Bahía de Botany de las Montañas Azules.

Jardines Verticales sostenibles


En el artículo La cara oculta de los jardines verticales se hizo referencia a tres grandes desventajas de los jardines verticales. En primer lugar, se habló sobre el desperdicio de luz solar, pues varios jardines verticales que se dan en interiores necesitan del uso de luces LED, que aunque son mejores que los sistemas de iluminación tradicional, pueden gastar hasta 1.200 kWh de electricidad por cada kilogramo comestible.

One-Central-Park-jardin-vertical

Allí se mostró la limitación en el tipo de cultivos, lo que significa que hay varias especies de plantas que necesitan de mayores cuidados y por ende resultan más costosas que beneficiosas para quien las produce, y también sobre el impacto social que podrían generar debido a la tecnificación de las labores, resultando en un aumento de la tasa de desempleo.

One-Central-Park-frente-negativo

En el caso de estas torres, ninguna de estas desventajas está presente. En primer lugar, por ser un jardín externo, las plantas no necesitan luz artificial para crecer de manera apropiada. En el caso de la limitación en el tipo de cultivo, dado que el propósito del jardín de las torres no es lucrativo sino artístico y de innovación, pueden plantarse diferentes especies, y dado que las torres no reemplazan la agricultura tradicional, no afectan la forma de producción de los países principalmente agrícolas, teniendo un impacto social negativo o perjudicial.

One-Central-Park-terraza

Estas nuevas construcciones acrecientan las esperanzas de ver los centros urbanos convertidos ya no en ‘junglas de cemento’, sino en espacios de convivencia entre la fauna, la flora y el hombre en perfecta armonía. Es de esperarse que si la arquitectura toma un rumbo hacia la sostenibilidad ecológica, podamos pensar también en cambios en el estilo de vida en pro del mantenimiento del medio ambiente en otros ámbitos.

Imágenes por Jean Nouvel


La denominada “Casa Anfibia”, construida por Baca Architects, se encuentra ubicada en una pequeña isla en medio de Río Támesis por solicitud de una familia que requería una construcción que se adaptará a las inundaciones, las cuales son muy frecuentes cerca de Marlow en Buckinghamshire, Londres. En específico, la pareja solicitaba una construcción que pudiese flotar como un “barco en su muelle” por lo que analizó diversas propuestas.


Dentro de estas, destacó la de Baca Architects porque su trabajo de investigación incluía el análisis de los cursos de agua. La firma planteó un diseño que consistía en una estructura completamente flotante que, en caso de inundación, puede alzarse hasta 2 metros y medio. Según Richard Couttd, cofundador de Baca Architects “Durante el evento de inundación toda la casa se levantará suavemente como un barco y mantendrá todos los espacios habitables por encima del nivel de la inundación”.


Para lograr dicho objetivo, la propuesta incluía diversas particularidades. En primer lugar, la estructura de la casa es, en su mayoría, de madera. Asimismo, fuera de la casa, se encuentran unos soportes que funcionan como anclas, mediante los cuales se permite que la casa se deslice de arriba hacia abajo y, a su vez, controlando su desplazamiento.


En el caso de los servicios de agua, luz, y otros, se han instalado cables flexibles que permiten su conexión con la casa. La casa emplea energía eléctrica en su mayoría (como en la calefacción de agua) con el objetivo de evitar riesgos.


En segundo lugar, en la parte delantera de la casa se acondicionó un jardín que funciona como un sistema de alerta temprana para avisar cuando esté aumentando el nivel de las aguas. Este jardín pone en alerta a los habitantes de la casa quienes evidenciarán un cambio y el posterior movimiento de la misma. Según Baca Architects, los habitantes "ven sus primeras dos terrazas inundadas con agua y de forma inmediata saben que está sucediendo un cambio en el río”.



Vale recalcar que la casa anfibia genera impactos mínimos en el ambiente. En base a la idea propuesta, lo que se busca no es luchar en contra de la naturaleza (es decir, en contra de las inundaciones) sino más bien que los humanos aprendamos a convivir con ella. La casa propone un enfoque distinto dentro del cual se incluyen las inundaciones como parte funcional de la casa.


La propuesta de esta casa anfibia es relevante para enfrentar las condiciones que nos impone el cambio climático y sus efectos en el medio ambiente. Como existe una gran posibilidad de presentarse inundaciones en lugares donde anteriormente no las había, adaptar las viviendas para este escenario es la mejor vía para combatir el cambio climático. Debido a la funcionalidad de la casa, y siendo similar a un bote, los beneficios son palpables para todos aquellos que puedan verse afectados por los cambios en el entorno.

Imágenes por Baca Architects


Los cultivos verticales son una de las soluciones planteadas para el problema del déficit alimentario y de las altas emisiones de gases de efecto invernadero causadas por la producción desenfrenada de alimentos en nuestra época. Estos funcionan, como su nombre lo indica, de manera vertical, lo que permite que se encuentren en lugares urbanizados y no ocupen el mismo espacio que un cultivo tradicional.

Sin embargo hay varias desventajas en el uso de este tipo de agricultura, incluyendo no solo sus aspectos de producción, sino su impacto energético, climático y a nivel social.


Luz solar vs Luz artificial

En primer lugar, los cultivos verticales que se dan en espacios interiores podrían estar desperdiciando la luz solar. Para quien no conozca los procesos biológicos de las plantas, el desperdicio de un recurso que no puede acabarse no representa ningún problema. Sin embargo, es importante aclarar que las plantas necesitan una cantidad específica de luz para poder convertirla en materia orgánica, completando así la fotosíntesis. Por ende, si la planta no recibe suficiente luz solar, será necesario el uso de luz artificial para que esta pueda sobrevivir y cumplir con su objetivo biológico.


Uno de estos casos es el jardín vertical ideado por una compañía japonesa llamada Spread. Este cultivo de lechugas, que se encuentra en funcionamiento pero cuya actualización terminaría en el año 2017, cuenta una marcada reducción en el uso de pesticidas por encontrarse en un espacio cerrado y controlado. Sin embargo, estas mismas condiciones hacen necesario el uso de luz artificial para que funcione correctamente.

Otro caso es el de la granja creada por Shigeharu Shimamura, establecida dentro de una antigua fábrica de semiconductores donde se hace necesario el uso de luces LED para la producción masiva de lechugas.

Estas condiciones suelen levantar sospechas, muchas veces sin fundamento, sobre si lo cultivado en este entorno puede ser peligroso para la salud. No hay evidencia sobre posibles efectos perjudiciales para la salud, pero si se ha encontrado que el uso de energía no es tan "eficiente" como nos hacen ver las compañías.


Uso intensivo de energía

Aunque en el caso del cultivo de lechugas el uso de luz LED para hacerlas crecer puede optimizarse al punto de producir entre 20.000 y 35.000 cabezas, y aún bajo la asunción de un uso eficiente de la iluminación, plantas como tomates o patatas de tamaño adecuado requieren cerca de 1.200 kWh de electricidad por cada kilogramo comestible, lo que equivale al uso promedio anual de un refrigerador en Estados Unidos, una cantidad de energía exagerada bajo cualquier estándar.


Bajo esa tasa, por ejemplo, producir la misma cantidad de vegetales que actualmente se cultivan en Estados Unidos en un año (sin contar las patatas) en sistemas verticales requeriría un poco mas de la mitad de la electricidad que produce este pais, generando 1.300 millones de toneladas métricas de emisiones de carbono por año, sin considerar las condiciones de aclimatación en dichas instalaciones.


Limitación en el tipo de cultivos

Esta cantidad de energía consumida ha traído un problema adicional: el costo-beneficio. Una de las principales razones por la que han empezado a proliferar las granjas verticales ha sido la facilidad de cultivar vegetales como lechuga o espinaca y su relativamente alto margen de ganancias. Sin embargo, plantas como las patatas, tomates o fresas, no solo requieren nutrientes adicionales, requieren más tiempo y su consumo energético es mayor, haciendo que las ganancias se reduzcan, e indirectamente, que la agricultura vertical se centre en el cultivo de "hojas", limitando la capacidad de producir gran variedad de vegetales.


Un caso ejemplar es la granja Alterrus, una iniciativa en la ciudad canadiense de Vancouver que terminó declarándose en bancarrota con un deficit acumulado de 52 millones de dólares. Esta granja vertical cultivaba fresas.


Impacto social

Con la aparición masiva de cultivos verticales en diferentes zonas urbanas alrededor del mundo, podría ocurrir algo similar a lo que ocurrió tras la revolución industrial del siglo XVIII, donde la tecnología podría estar reemplazando a los trabajadores. La tecnificación de los cultivos podría golpear fuertemente a aquellas personas que viven de la agricultura, especialmente en los países en vías de desarrollo.


trabajador planta hidroponica

En una de las granjas mencionadas anteriormente, notamos como su actualización logrará disminuir el personal necesario para ser operada, reduciendo las oportunidades laborales de varias personas.

Quizás en un país industrializado como Japón no existe una necesidad inminente de generar empleo en el sector agrícola, pero en un caso como el de las Granjas Verticales Flotantes de Singapur, que también es un país industrializado, los agricultores de otros países podrían verse afectados.

En el caso de Singapur, países como Brasil y Argentina exportaban los alimentos que consumían los singapurenses. Ahora, con la creación de jardines verticales masivos en el país, los países sudamericanos exportarán menos, se reducirá la demanda de los alimentos, bajando su precio y por ende el ingreso de los agricultores.

En la busqueda de soluciones al problema del hambre en el mundo, las granjas verticales tienen un lugar especial al lado de los bosques de alimentos, y aunque esta tiene beneficios evidentes, considerar sus aspectos negativos nos da una perspectiva diferente para buscar soluciones y convertirla en una opción realmente sostenible.

Emisiones de Carbono

En la conferencia de Río+20, se incorporó el concepto de economía verde dentro del contexto de desarrollo sostenible y erradicación de la pobreza. En específico, la página 12 del Documento Final de la conferencia señaló como uno de los objetivos de la economía verde “impulsar un crecimiento económico y una creación de empleo sostenidos, inclusivos y equitativos, en particular para los jóvenes y los pobres”. Es decir, desde ese momento se evidencia la relación entre economía verde y aumento de empleo.

Frente a la interrogante de qué se entiende por economía verde, denominada también economía ecológica, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) lo define como “el sistema de actividades económicas relacionadas con la producción, distribución y consumo de bienes y servicios que redunda en el bienestar humano y la equidad social y que reduce de manera significativa los riesgos medioambientales y las carestías ecológicas”. Entonces queda claro que la economía verde busca generar empleos e ingresos en base a la reducción de emisiones de carbono y de la contaminación ambiental.

Ahora bien, es importante resaltar un estudio sobre la descarbonización de la economía en Estados Unidos, publicado el 5 de noviembre de 2015 y preparado por NextGen Climate America, en el cual se concluye la existencia de beneficios en base a la aplicación de los objetivos de la economía verde.

Dentro de las conclusiones más relevantes encontramos:

  • El aumento del empleo, más de un millón de puestos de trabajo para el año 2030 y hasta 2 millones de puestos de trabajo para el año 2050.
  • El aumento del PBI en 145 mil millones para 2030 y 290 mil millones en 2050
  • Los ingresos disponibles en los hogares, creciendo hasta $400 Dólares en 2030 y $650 en 2050.
  • Ahorros en facturas de energía de 5.300 millones en 2030 y 41 mil millones en 2050.

Para arribar a dichas conclusiones, se empleó un análisis económico que promueve la descarbonización de los sectores económicos de Estados Unidos. En concreto, se habla del sector de energía, el cual deberá entrar en una evolución que termine con la erradicación total del carbón para obtener electricidad, teniendo como objetivo la reducción de emisiones de carbono y el reemplazo de dichas fuentes por energías renovables o tecnologías que empleen bajas emisiones de carbono. En ese sentido, a partir de la descarbonización habrá más empleo y menos contaminación.

Sobre este punto, el estudio demuestra que existirán sectores que serán beneficiados mientras que otros serán perjudicados. En el primer grupo se encuentran las empresas de construcción, las manufactureras y las que brindan servicios para generación de energía limpia. Mientras que en el segundo grupo se encuentran aquellos sectores que dependen de los combustibles fósiles.

En ese sentido, la generación de energía por medio de nuevas fuentes creará más trabajos debido a que se requerirá mayor mano de obra.

El estudio reitera que se deberá diversificar las actividades económicas, intensificar la capacitación laboral así como otros servicios de empleo. También gran parte de la generación del empleo verde partirá de las energías renovables y de la eficiencia energética.

Si bien el estudio no desarrolla a profundidad que otras actividades se verán beneficiadas, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desarrolla en varios informes que son ocho sectores dentro de los cuales se generará más empleo: agricultura, silvicultura, pesca, energía, industria manufacturera, reciclaje, construcción y transporte.

Finalmente, se debe advertir que dicho modelo busca reducir y evitar las repercusiones en el medio ambiente. El estudio determina que gracias a la descarbonización se reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero en un 80% (por debajo de los niveles de 1990) para el año 2050. El informe también señala que “la inversión en energía limpia impulsará nuestra economía y creará empleos de calidad al tiempo que reduce las emisiones de carbono y evita los peores impactos del cambio climático”.