Arquitectura que se repara a si misma?

¿Es tan descabellado pensar en edificaciones que se reparen por su cuenta y se integren a la naturaleza al punto de no saber diferenciar si fue creada por la misma naturaleza o por medios artificiales? Piénsalo dos veces antes de contestar…

Rachel Armstrong, especialista en técnicas evolutivas no darwinianas, cree que la única forma de construir casas y ciudades sostenibles, no es a través del proceso unidimensional seguido por la arquitectura Victoriana, que envuelve planos, adquisición de materiales y establecimiento de materiales en un sitio específico, sino por medio de la integración de los materiales con la naturaleza.


“Los organismos vivientes tienen un dialogo constante con el mundo natural a través de una serie de reacciones químicas que llamamos metabolismo. Esto significa la conversión de un grupo de sustancias en otro, bien sea por medio de la producción o absorción de energía, siendo esta la forma en que los organismos vivientes aprovechan los recursos locales de manera sostenible”.


Armstrong propone la utilización de materiales metabólicos en la arquitectura. Y con la ayuda de arquitectos y científicos, buscan una manera de crear “desde cero” una transición desde materiales inertes hacia materiales metabólicos. Para tal misión, se unió al químico Martin Hanczyk, quien interesado en esta transición, trabaja en un sistema llamado Protocell (Protocelula), que a primera vista, es una “bolsa de grasa con una batería química dentro”. Las protocelulas no son organismos vivos: no poseen ADN. Pero son capaces de conducirse a sí mismas en su entorno de una forma que podría describirse como viviente.

“Puede desplazarse en su ambiente, seguir gradientes químicos y experimentar complejas reacciones químicas algunas de las cuales son afortunadamente arquitectónicas” afirma Armstrong.


Mostrando varios ejemplos a la audiencia, donde aparecían diferentes tipos de protocelulas en eventos metabólicos diferentes, se podía observar algunos tales como la creación de patrones en su medio ambiente, el cambio de su propia piel en un evento que describía como “nacimiento químico violento” y la obtención de una protocelula que puede extraer dióxido de carbono de la atmosfera y convertirlo en carbonato.


Aunque en esta etapa de investigación, las protocelulas son débiles, violentas e inestables, Armstrong afirma que lo que intentan hacer es presionar estas tecnologías para que se creen enfoques ascendentes de construcción en arquitectura, contrastando con los métodos Victorianos habituales, a los que llama descendentes (ya que tratan de imponer la estructura sobre la materia).


“Los materiales ascendentes existen hoy en día: aun mas, se han usado desde la antigüedad”. Afirma. “Si echan un vistazo a la mampostería de la ciudad de Oxford, verán que la mayoría de ella está construida con piedra caliza, y si se mira aun más cerca podrán notar pequeñas conchas o esqueletos apilados unos sobre otros, terminando fosilizados con el paso de millones de años”


La piedra caliza como tal no sería gran cosa si no tuviese estos organismos, que son, según Armstrong, quienes se comunican con su entorno. ¿Podrían ellos entonces extraer dióxido de carbono y dar nuevas propiedades físicas a la piedra? La respuesta es sí. Incluso podrían hacerla crecer, hacerla auto repararse y además, responder a cambios dramáticos en el entorno local. Así que al pensar en materiales metabólicos se piensa en grande. “se puede comenzar pensando en hacer intervenciones ecológicas como la reparación de atolones o la recuperación de partes de una ciudad dañadas por el agua”.


“Uno de estos ejemplos es la histórica ciudad de Venecia. Venecia como todos sabemos, tiene una tempestuosa relación con el mar y esta edificada sobre pilares de madera. Así que hemos divisado una forma en la cual sería posible que las protocelulas, reconstruyan Venecia de manera sostenible”.


El arquitecto Christian Kerrigan ha mostrado una serie de diseños en los que se aprecia cómo se podría hacer crecer un arrecife de piedra caliza debajo de la ciudad.


“Con la tecnología protocelular que tenemos hoy, justamente se puede crean una coraza, tal como lo hicieron sus antepasados en la piedra caliza, y depositarla en un ambiente complejo contra materiales naturales” afirma Armstrong a la vez que muestra los diseños de protocelulas. “La parte interesante es que no queremos que los materiales se depositen en cualquier sitio, por lo que las protocelulas deben estar creativamente conformadas alrededor de los pilares de madera.


Las protocelulas, según estudios de laboratorio, pueden alejarse efectivamente de la luz, lo cual las conduce por inercia hacia las bases de la construcción. No es que todas lo hagan. También hay protocelulas que se mueven hacia la luz, solo que se debe seleccionar la especie, manipulada en cierto modo por medios químicos. Los materiales se aglomeran petrificándose y continúan creciendo hasta crear un arrecife solido.


“Esto no va a suceder mañana. Tomará un buen tiempo. Años de monitoreo y afinamiento de esta tecnología con el fin de ensayarla, de acuerdo a las condiciones, en los edificios en peores condiciones de Venecia. Pero a medida que pase el tiempo, el arrecife emergerá y  además, atraerá a la ecología marina local, que encontrará allí sus propios nichos”.


Lo interesante es que estamos ante la concepción de una nueva forma de ver la arquitectura que conecta la ciudad con el mundo natural de manera directa. Esta tecnología no tiene restricciones de disponibilidad pues el material se encuentra en toda la química terrestre. Además, las formas arquitectónicas serian infinitas, ya que, sin ser organismos vivos, los materiales metabólicos adoptan variadas formas y tamaños de acuerdo al ambiente.


“Finalmente, para un observador en el futuro, maravillado con una estructura en el ambiente podría encontrar casi imposible saber si tal estructura fue creada natural o artificialmente”.



Perfil de la Dr. Rachel Armstrong aquí.

Silvio Sánchez

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)