Energía nuclear: una inversión desastrosa

Imagen: www.ecologiaverde.com 
Tres países europeos han decidido recorrer el camino hacia un futuro sostenible en energía verde. Alemania y Suiza anunciaron en mayo de 2011 que estarían cerrando respectivamente sus plantas de energía nuclear en 2022 y 2034 respectivamente. Italia, que ya había abandonado las plantas de energía nuclear en 1987 y reinició su programa, acaba de anunciar que volverá a detener la producción de energía nuclear.

Estos países son consientes de los desastres del pasado. Las consecuencias desastrosas de Three Mile Island en marzo de 1979, Chernobyl en abril de 1986, y Fukushima en marzo de 2011, fueron suficientes para hacer que estos países decidieran que no vale la pena correr el riesgo de producir energía nuclear. Huffington Post informó que "Muchos alemanes se opusieron con vehemencia a la energía nuclear desde que la radiactividad de Chernobyl alcanzó al país. También, decenas de miles de personas salieron a las calles de Japón después del suceso en Fukushima para insistirle al gobierno en que cerrara todos los reactores de inmediato”.

Matthias Kleiner, presidente de una comisión impulsada por el gobierno alemán sobre la ética en la energía nuclear, declaró: "Fukushima fue una experiencia dramática, demostrándose que ni una nación tecnológicamente avanzada pudo hacer frente a esta catástrofe. La energía nuclear es una tecnología con altas probabilidades de causar daños inherentes a nosotros o a nuestros hijos”.

Italia decidió eliminar gradualmente sus plantas después del accidente de Chernobyl en 1986. Alemania y Suiza han decidido seguir el mismo camino después del reciente accidente Fukishima, a pesar de que una gran parte de su energía (25 por ciento en Alemania y 40 por ciento en Suiza) provenga de la energía nuclear.

Estos tres países están abandonando la energía nuclear para liderar la producción y el uso a gran escala de energía ecológica. Varios informes mundiales indican que  "Alemania espera sustituir en gran parte la pérdida de la energía nuclear por energías renovables como la eólica y solar, aunque el gas natural también sería necesario para reemplazar la energía que proviene de algunos reactores nucleares(casi una cuarta parte del total)”. La canciller de Alemania, Angela Merkel, declaró: "Esto, más que un consenso para salir de la energía nuclear, es un consenso para un cambio hacia energías renovables".

El sector de la tecnología verde en Alemania ha ido creciendo y prosperando en los últimos años, y este nuevo desarrollo servirá como una prueba. La canciller Merkel cree que Alemania puede ser un ejemplo para el mundo al demostrar  “cómo es posible lograr el crecimiento, la creación de empleos y la prosperidad económica a través del cambio en el suministro energético, adoptando energías renovables".

El nuevo plan de energía en Alemania es multifacético, incluyendo la creación de una fuente de alimentación que no dependa de importaciones y que sea asequible para los consumidores, la inversión en plantas de gas natural, la reducción de las emisiones de dióxido de carbono en un 40 por ciento y la multiplicación de la cuota de participación de Alemania en energías renovables del 17 por ciento actual al 35 porciento. La canciller Merkel afirmó: "Queremos que la electricidad en el futuro sea segura, fiable y económicamente viable... tenemos que seguir un nuevo camino."

Si Italia, Alemania y Suiza tienen éxito en sus esfuerzos de forjar un nuevo mundo con la energía verde a sus espaldas, tal vez el resto del mundo los seguirá. Muchos países se muestran escépticos en rechazar la energía nuclear y de estar a favor de la energía verde, pero si el gigante industrial de Alemania puede demostrar que la transición se puede hacer con éxito, tal vez las voces escépticas desaparezcan.

Las centrales nucleares han demostrado ser inversiones desastrosas, y aunque los accidentes son bastante aislados y raros, los tres que han ocurrido en las últimas décadas han tenido consecuencias suficientemente perjudiciales para indicar que las inversiones enenergía verde son mucho más viables y seguras.

La transición sin duda va a ser difícil, pero en lugar de pensar en beneficios a corto plazo y en pérdidas económicas, se debe pensar en los beneficios para las generaciones futuras gracias a dicha transición. Como la canciller Merkel afirmó: "Queremos seguir siendo una nación industrial y sostener el crecimiento. Pero queremos que el crecimiento garantice la calidad de vida de las generaciones futuras"

Juan Camilo Gonzalez

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)