Examinando la “nube verde”

La computación en la nube se promociona como una tecnología "verde", pero esta afirmación no tiene en cuenta el impacto ambiental sobre los recursos escalables. Puede que sea importante el hecho de experimentar, por ejemplo, el ahorro de energía en una escuela mediante la reducción de su hardware, pero otros factores ambientales como la eliminación de los desechos electrónicos y las fuentes de energía utilizadas por los centros de datos contratados también deben ser atendidas teniendo en cuenta su validez en cuanto a tecnología verde se refiere.

Reducir el uso de electricidad en una escuela, o bien, la reducción de la huella de carbono, es el principal reconocimiento positivo del impacto ecológico de la computación en la nube. La reducción de la huella en muchas escuelas, aumentaría la eficiencia energética. de acuerdo con Stephen J. Jatras, profesor de ingeniería eléctrica e informática, y Greg Ganger, director del laboratorio de datos de la Universidad Carnegie Mellon, afirmaron:

"En sí misma, la computación en la nube no es mágica y no es necesariamente una tecnología verde. Aquí es donde identificamos un problema: Si vemos que tan utilizado es el servidor en una escuela, probablemente encontraremos que la respuesta sea un porcentaje bajo. En un diez por ciento del tiempo, supongamos que el servidor este ocupado. El otro 90 por ciento de las veces sigue en pie, pero realmente no está haciendo algo útil."

“Al tener un servidor escolar que trabaja un 10 por ciento de las veces en una infraestructura compartida, no sólo se va a pagar por ese 10 por ciento del servidor solamente sino por todo, y teniendo en cuenta que el 90 por ciento restante va a ser utilizado por otros".

Este argumento muestra resultados sensibles en materia ambiental sobre la computación en la nube, en la que esta no es más que una visión limitada del impacto ambiental real que tiene. 

Una falsa sensación ecológica.

El reporte “Que tan sucios son tus datos? Una mirada a las opciones energéticas para la computación en la nube”, publicado en abril por Greenpeace Internacional, indica que la comunidad informática en la nube definir "verde" como un cálculo simple de ahorro de energía.

"Este enfoque puede ser entendido, en parte, por la forma en que la industria ha definido el problema basándose en solo consumo de energía". Dice el informe: "Así, el enfoque ha sido una solución estrictamente técnica: Mejorar la eficiencia energética del servidor y reducir los desperdicios asociados con la refrigeración y otras demandas energéticas no informáticas.” Sin embargo, lo que este enfoque no tiene en cuenta, es el tipo de energía utilizada para alimentar dicho consumo.

El informe examina el origen de la electricidad utilizada para alimentar los centros de datos, que van desde la eólica renovable e hidroeléctrica hasta las más contaminantes como el carbón y la energía nuclear. Aunque el informe elogia a Microsoft, Yahoo y Google en cuanto a localización de los centros de datos en el noroeste del Pacífico "aprovechando la capacidad hidroeléctrica de la región", también critica al mismo Google, a Apple y a Facebook por localizar centros de datos en Carolina del Norte. Dicho estado es uno de los dos mayores consumidores de carbón obtenidos a través de la destrucción de las cimas de las montañas. Cada cima es desaparecida con el fin de llegar al carbón. Las empresas de energía suministran electricidad en todo el estado utilizando carbón obtenido de estas, con un total de 501 montañas que han destruidas por este tipo de minería a cielo abierto.

Una nube de color marrón con franjas verdes

La eliminación ambientalmente responsable de los equipos informáticos, conocida como e-waste, con programas de reciclaje limitados, abarca desde escuelas hasta otras instituciones. Gran parte de este equipo informático termina en los basureros. De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, 2.37 millones de toneladas de productos electrónicos estaban "listos para gestionarse después de su vida útil" en el 2009, pero sólo el 25 por ciento de ese material se recogió para su reciclaje. Cinco por ciento se almacenó y el 70 por ciento restante se destinó a los vertederos, donde se pueden derramar químicos tóxicos y metales como el berilio, el mercurio y el PVC (policloruro de vinilo).

Algunos de los problemas ambientales en la nube pueden ser solucionados en los mismos centros de datos. un ejemplo de esto es el “programa de retiro de servidores” de Google, a través del cual Google afirma que reutiliza o recicla 100 por ciento del hardware en sus centros de datos. La compañía es además vista como un líder industrial en la construcción y operación de centros de datos eco-amigables.

Ganger, quien esta ayudando a establecer el centro de ciencia y tecnología para la computación en la nube de Intel en Carnegie Mellon, tiene la ventaja de mirar a la nube desde adentro. El considera que las decisiones principales se deben tomar en Tecnología Informática, aun en las escuelas, y que los autodenominados “productos verdes” toman un rol secundario.

Estos son avances importantes en tecnología ecológica, pero hasta que la evidencia de su efectiva reducción de carbono sea documentada para el todo el ciclo de implementación, una nube verde en su totalidad simplemente no existe.

Juan Camilo Gonzalez

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)