La eco-revolución Francesa


Si eres el CEO de una compañía de tecnología ecológica, puede que necesites agregar un lenguaje adicional a tus saberes.

Esta semana, Sage Electrochromics (una compañía que fabrica ventanas que cambian de color para reducir el calentamiento y mejorar la eficiencia del aire acondicionado) fue adquirida por Saint-Gobain en un acuerdo que pone de manifiesto una tendencia en tecnología verde que si bien es de larga data, no es muy visible. A saber, ese conglomerado francés ha estado de compras extensivas en todo Estados Unidos.

Pero los franceses parecen estar en todos lados. El mes pasado, NanoH2O, empresa que desarrolla una avanzada membrana para desalinización, anunció que había logrado 60 millones de dólares más en capital de riesgo. Uno de los nuevos inversionistas es Total Energy Ventures International, la filial de capitales de riesgo del conglomerado francés Total Energy. Por otra parte, desde 2009, NanoH2O ha estado trabajando con Veolia, el conglomerado de acueducto y alcantarillado que ayudó a construir y mantiene el sistema de alcantarillado de Paris.

Mientras tanto, Total Energy compró una participación que le permite controlar la dirección de SunPower, una compañía de manufacturas y desarrollos solares creada en Estados Unidos en 2011. Total Ventures también ha hecho inversiones en Agylix, una compañía establecida en Oregon que se encarga de tratar plástico viejo para su reutilización, además de otras nuevas compañías.

En 2009, Areva, constructor de plantas nucleares que es en primera instancia propiedad del gobierno francés, compró Ausra, una desarrolladora de energía solar térmica. Areva Solar anunció recientemente que construirá una central térmica solar de 250 megavatios en India, la primera para ese país.

Pero hay más. Schneider Electric, empresa que proveía equipos eléctricos a proyectos comisionados por el mismo Napoleón III, ha adquirido compañías en Estados Unidos y en Europa de forma continua durante los últimos dos años. Hace unos días, compró el M&C Energy Group, el cual provee servicios de asesoría medioambiental y de sostenibilidad.

El año pasado compró también a Telvent por la suma de 2 mil millones de dólares, empresa que provee servicios de monitoreo de la malla eléctrica, además de la empresa Lee Technologies en 140 millones (que fabrica equipos para centros de datos), SmartLink (cableado), Summit Energy por 268 millones (servicios de administración energética) y la mayoría de Luminous Technologies (fabricante de equipos para almacenamiento de energía), entre otras.

La única compañía que ha logrado probablemente mantener un estatus estadounidense fuera de la influencia de Schneider es ABB. Esta empresa aún mantiene un CEO estadounidense, un antiguo ejecutivo de GE llamado Joe Hogan. Sin embargo la empresa tiene su sede principal en Suiza, no muy lejos de Francia.

Imagen: cbsnews.com
Nadie se atreve a llamar esto una conspiración.

Sin embargo Nissan-Renault ha sido la primera gran promotora de la tendencia que hoy por hoy tiene una fuerza sorprendente: el impulso de automóviles completamente eléctricos.

¿Que está motivando esta tendencia? Primero, la energía renovable y la eficiencia energética han calado más hondo históricamente en Europa que en los Estados Unidos aunque los precios son más altos en el primero y por su parte el continente no cuenta con la misma cantidad de recursos fósiles para combustibles. La conservación energética ha sido parte integral de la economía desde la década de 1970. Las preocupaciones medioambientales han sido también más populares y han recibido más atención en Europa que en Estados Unidos. Por ende, es natural que las compañías europeas tengan un acrecentado interés en nuevas empresas al otro lado del continente.

Francia puede además hacer alarde de otro hecho histórico relevante: la invención de la industria ecológica. En 1839, Edmond Becquerel descubrió el efecto fotovoltaico mientras experimentaba con una célula electrolítica. Un año después, August Mouchet propuso la idea de motores de vapor impulsados por energía solar y en 1859, Gaston Planté inventó la batería de plomo y acido, la primera batería recargable, utilizada ampliamente hoy en dia.

Pero aún más importante es que Europa tiende a especializarse en la creación de conglomerados, estas compañías gigantescas y extensas con décadas de experiencia, tienen grandes relaciones con sus clientes y amplio conocimiento en sus laboratorios. Cuando los ingenieros se gradúan, por lo general pueden tomar empleos en compañías como Audi o Siemens y no las dejan hasta que su fiesta de jubilación o la ambulancia lleguen.

En contraste, los conglomerados en Estados Unidos le han dado paso a nuevas y pequeñas empresas. Los graduados de las universidades quieren trabajar en Facebook o Google. No buscan trabajos en Eaton. Y aunque se generalice, se puede analizar el flujo de capitales de riesgo, mostrando que este corre hacia compañías en Estados Unidos, Israel y Taiwán, no hacia países europeos, demostrando que es de allí de donde provienen tales capitales.

Los conglomerados tienen mayores posibilidades y capacidades de desarrollar y vender tecnologías verdes. Muchas de estas ideas necesitan de millones de dólares en capital de riesgo y años de desarrollo. No es muy usual encontrarse una nueva compañía que puede darse estos lujos.

El cliente base es también diferente. La potencial audiencia de Instagram o Pinterest son 3 mil millones de personas. Cualquier persona con acceso a un computador o un teléfono inteligente puede ser parte de estas, y gratis. Por el contrario, las compañías de tecnologías ecológicas típicamente tienen que vender sus productos en base a sus utilidades, a compañías automovilísticas, contratistas industriales o compañías petroleras y los ingenieros en estas pondrán tal producto a través del equivalente industrial de una colonoscopia antes de siquiera pensar en utilizarlo como un proyecto de prueba.

Estos clientes en ultimas puede que compren millones de dólares en tus productos, pero sin duda no lo harán inmediatamente. Tomarán años. La única forma para que una nueva empresa tenga credibilidad es que esta reciba un espaldarazo de un jugador establecido en el mercado.

Saint-Gobain, fabricante de los espejos originales del Palacio de Versalles, invirtió recientemente 80 millones de dólares en Sage. La adquisición proveerá el capital para finalizar una planta de 135 millones en Minnesota.

Las firmas de capitales de riesgo se han vuelto reticentes sobre invertir en tecnología verde. Varios gobiernos también han empezado a recortar la financiación de programas ecológicos. Sin embargo, el horizonte aún se ve promisorio. La energía nuclear se ha estrellado con la realidad en Japón, Alemania y Corea de Sur, los votantes franceses no quieren seguir con lo mismo, el petróleo sigue a 100 el barril. Mientras tanto, las gigantes asiáticas como Samsung, TSMC y LG continúan invirtiendo en pequeñas compañías, por lo que parece que la venta de garaje hasta ahora está comenzando.

Silvio Sánchez

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)