El buen hombre



Los habitantes de una pequeña aldea comían y desechaban, pero no sabían como o donde poner sus residuos, por lo que las casas empezaron a oler mal. Entonces decidieron sacar los desechos de sus casas. Sin embargo notaron que olía mal cada vez más, pero ¿Por qué? ¿Luego no sacamos la basura? Por supuesto. Era el olor de la que estaba acumulada afuera que entraba por las ventanas. Los aldeanos veían como sus espacios públicos se llenaban de basura. Deprimidos, comían y desechaban. 

Un buen hombre reconoció una gran oportunidad en esto. Adquirió un pequeño lote alejado de la aldea, cavó un profundo pozo en este y consiguió una carreta para recoger las basuras de aquellos que pagaban por su servicio. El negocio florecía (¿o apestaba?) y la gente, alegre, comía y desechaba. Con el paso de un año, el hombre se iba quedando sin espacio. Adquirió más lotes, cavó más pozos y compró más carretas para encargarse de la basura. Sin embargo, la gente comía y desechaba con más frecuencia y su gran pozo se iba llenando más rápido. Cuando las carretas ya no pasaban con la misma frecuencia, pues el buen hombre estaba teniendo problemas de espacio, los aldeanos enfurecidos quemaron su basura en señal de protesta. 

Al día siguiente, el buen hombre vio varias mujeres barriendo cenizas alrededor de sus hogares. Veía que las amontonaban cerca de sus hogares y luego ingresaban a estos. Los alrededores quedaron limpios a excepción de los pequeños montoncitos de cenizas. Entonces él se dio cuenta de lo que no había pensado antes: las cenizas ocupan mucho menos que las basuras. Cuando los aldeanos fueron, antorcha en mano, donde el buen hombre a exigir una solución, este, animado, les dijo que arreglaría el problema. Entonces consiguió unos cuantos barriles de brea, recubrió su basura con ella y le prendió fuego. El gigantesco incendio se podía ver desde la aldea y una columna de humo subía hasta el cielo. Al final del incendio, el buen hombre contaba con cuatro quintos de espacio disponible en su gran pozo. Los aldeanos, satisfechos, comieron y desecharon.

Pero otro año pasó y el problema reapareció. Las carretas no pasaban regularmente, pues el buen hombre tenía problemas de espacio. Por si fuera poco, las columnas de humo ya no se veían cada 30 días como al principio sino cada día. El cielo se tornó gris, los aldeanos no podían respirar bien y la lluvia dañaba los cultivos. Enfurecidos, comían y desechaban. Entonces, antorcha en mano, fueron a buscar al buen hombre para que les diera una solución. Este, asustado, les dijo que dejaría de quemar la basura, pero que a la vez debían separar lo que se podía volver a utilizar de lo que no. Los aldeanos regresaron a sus casas y empezaron a hacer lo que se les había indicado. Con el tiempo pudieron volver a respirar bien, el cielo se aclaró y la lluvia ya no dañaba los cultivos. Felices, comían y desechaban.

El buen hombre compró un lote aledaño al pozo y construyó allí un enorme edificio para empezar a clasificar lo que se podía usar nuevamente y lo que no. La “basura mala” caía en el pozo mientras la “basura buena” era devuelta a la aldea. La gente, motivada, comía y desechaba, y así pasó otro año. Sin embargo, tras el uso continuo, la basura buena hacia enfermar a los aldeanos, por lo que se volvía basura mala y resultaba en el pozo de todas formas. El buen hombre ya no podía gestionar adecuadamente ni la basura buena ni la mala y estaba teniendo problemas de espacio, por lo que las carretas ya no pasaban con la misma frecuencia. Los aldeanos, antorcha en mano, fueron donde el hombre a exigir una solución. El hombre, cansado, les dijo que podrían empezar a comer solo lo necesario, así solo una cantidad manejable de basura sería desechada.

Pero indignados y enfurecidos, no quisieron seguir las indicaciones del buen hombre y lo asesinaron. Después de arrojarlo en su propio pozo, satisfechos, fueron a comer y a desechar, pero como no hubo quien recogiera la basura, terminaron muriendo debajo de ella.

Ilustración por Marcos Almada

Silvio Sánchez

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)