Cómo disminuir nuestra huella de Nitrógeno

Aunque el nitrógeno es un componente esencial para la vida y trae beneficios en varios ámbitos, este también tiene diversos efectos negativos en el medio ambiente y la salud. Por ejemplo, el dióxido de nitrógeno puede convertirse en ácido nítrico en el aire, lo que provoca que la lluvia se vuelva tóxica, un fenómeno conocido comúnmente como "lluvia ácida" que provoca graves daños en la naturaleza y en los edificios. Así mismo, Su efecto en la salud, puede resultar en afecciones al aparato respiratorio, irritación en la piel, aumentar la predisposición a infecciones virales, frenar el crecimiento y provocar diversas lesiones. De ahí la importancia de regular su emisión.

¿Sabías que cuando más grande es un animal, más grande es su huella de nitrógeno y que investigadores han descubierto que la carne roja genera el doble de nitrógeno que la de cerdo, y casi tres veces más que el pollo o el pescado?

Una nueva herramienta


Con esto en mente, científicos de las universidades de Lancaster, Virginia y de Oxford han creado una herramienta web, conocida como la N-Calculadora, que permite a cualquier persona ver su propia "huella de nitrógeno”.

Las universidades están empezando a usar esta herramienta para mostrar a los estudiantes cómo una persona puede cambiar y ayudar a restaurar el ciclo natural del nitrógeno. Los investigadores sugieren que la herramienta podría ser utilizada por la comunidad en general, especialmente en el ámbito académico, para explorar formas de vida más sostenibles.

Por medio de la información que ingresan los usuarios, la herramienta puede calcular el efecto probable que la comida que consumen o el transporte que toman tiene sobre el medio ambiente en términos de contaminación por nitrógeno. Se espera que la herramienta contribuya a que más personas elijan formas de vida amigables con el medio ambiente.

La herramienta, desarrollada por primera vez en los EE.UU., se ha actualizado y adaptado para usuarios del Reino Unido por investigadores de la Universidad de Lancaster en virtud de un proyecto financiado por el Programa de Ciclos de Macronutrientes (NERC) en Oxford. El dispositivo fue creado originalmente por el reconocido científico James N. Galloway y sus colegas de investigación, Allison Leach, de la Universidad de Virginia, Albert Bleeker del ECN y Jan Willem Erisman del Instituto Louis Bolk, en Países Bajos.

"Resolver el dilema de nitrógeno es un gran desafío en nuestro tiempo", dijo Allison Leach de la Universidad de Virginia. "Al calcular el impacto individual, y ejecutando pequeños pasos para reducirlo, todos podemos hacer una parte, enviando un fuerte mensaje a nuestros líderes nacionales indicándoles que queremos tomar en serio esta cuestión".

Características para tener en cuenta


La mayor parte del aire que respiramos es nitrógeno molecular. Sin embargo, este nitrógeno no es muy reactivo, por lo que carece de interés para la mayoría de las personas.

Otras formas de nitrógeno como el nitrato, el amoniaco, el óxido nitroso y otros óxidos de nitrógeno son mucho más reactivas, presentando beneficios aunque a la vez, causando importantes problemas.

En el ámbito agrícola, como principal contribuyente en la emisión de nitrógeno mediante el uso de fertilizantes, los beneficios del nitrógeno están asociados a una mayor productividad y calidad en los cultivos.

Sin embargo, el nitrógeno que no es utilizado por los cultivos puede ser liberado al medio ambiente, contribuyendo así a numerosos e importantes problemas medioambientales.

La industria, el transporte y las plantas de tratamiento de aguas residuales son también responsables por la liberación de compuestos nitrogenados reactivos, aumentando así el problema.

Según informes publicados por las Universidades de Oxford, Lancaster y Virginia, los científicos han advertido que la contaminación del nitrógeno reactivo es ya un grave problema ambiental que está causando un daño significativo a la calidad del aire y del agua en el mundo. La emisión de nitrógeno en las granjas y por otras actividades del hombre son en gran parte responsables de la proliferación de algas en los sistemas fluviales, mientras que la contaminación por nitrógeno atmosférico está llevando a pérdidas significativas de biodiversidad en el planeta. La mayor parte de la contaminación por nitrógeno surge de los procesos agrarios que se utilizan en el crecimiento de los cultivos o pastoreo de animales, advierten.

Soluciones posibles


Se estima que tanto políticos como ciudadanos somos responsables y podemos emplear una serie de herramientas para reducir los problemas asociados al exceso de nitrógeno reactivo en el medio ambiente. Las siguientes soluciones pueden ayudar a reducir la liberación de nitrógeno reactivo en el medio ambiente y supondrían un mayor reciclaje de nitrógeno y fósforo en el agua:

  • En la agricultura, la mejora en el manejo y gestión de los fertilizantes nitrogenados orgánicos y sintéticos, así como la implementación de la mejor tecnología disponible.
  • En el transporte, la promoción de medidas destinadas al aumento de la  eficiencia en el uso de combustibles fósiles y la implementación de  fuentes de energía renovables como la solar, eólica y el hidrogeno.
  • En el tratamiento de aguas residuales, la utilización de nuevas tecnologías para los procesos de purificación de agua.

Por otra parte, los esfuerzos individuales, como actuar en pro de reducir el consumo individual de energía y de combustibles fósiles supondrá una reducción de la contaminación por nitrógeno, siendo, así mismo, una medida factible que permitirá frenar el cambio climático. La disminución en el consumo de proteínas de origen animal, tanto en productos cárnicos como en lácteos, es también una vía efectiva para limitar nuestra “huella de nitrógeno”.

Escrito por Debora Mazzanti para EcoSiglos.

Silvio Sánchez

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)