Argentina: Ecoturismo en Karadya Bio-Reserva


En los últimos años el eco-turismo ha crecido debido a los arquitectos comprometidos con la naturaleza, es el caso de los arquitectos Oscar A. Borrachia y Alejandro H. Borrachia, encargados del “Estudio Borrachia arquitectos” que hacen parte de un emprendimiento integral de eco-turismo llamado Karadya Bio-reserva.

Está ubicado en la Mesopotamia Argentina, en el corazón del corredor biológico que une a los parques naturales provinciales Urugua-í y Foerster, en una zona única en el mundo por su biodiversidad y características ambientales.

Diferentes formas


“La torre”, es el primer edificio en construirse de una serie. Cada una de estas construcciones autosuficientes proyectadas intentará relacionarse con la selva de diferentes formas; por ejemplo, el "mirador", es una cabaña que disfruta del estrato más alto y las vistas lejanas, la "cabaña puente", es el sitio por el que atraviesa un pequeño arrollo y que se nutre de la fauna y flora de las zonas más húmedas de la selva, las "madrigueras", unas construcciones muy pequeñas que se colocan a ras del suelo y en contacto con el estrato inferior, y el "SUM", un edificio de 40 metros de largo por 6 de ancho que contiene todos los programas sociales y comunes de la reserva, (comedor, estar, auditorio, cocina y servicios) y que emerge de la selva por entre los árboles.

Cabaña-Torre


”La torre”, es el único de ellos que atravesando los distintos estratos de la selva se eleva hasta la copa de los árboles colocándose a la altura de observación de una fauna y flora particular para cada estrato. Con árboles de más de 20 metros de altura, lo posiciona en una situación muy diferente a la que existe para los mismos estratos en áreas de vegetación más baja, vegetación que ha sido talada en algún momento, que ha vuelto a crecer o que está al margen de un río.

Vistas y detalles constructivos


El terreno, con una leve inclinación hacia el camino de acceso, hacia donde se vuelca la vista del dormitorio en el último piso, favorece la esbeltez del edificio y lo eleva alrededor de 15 metros sobre la cota de llegada. Una vez atravesado este camino y alejándose de la torre, el terreno cae abruptamente logrando que la vista abierta de la cabaña hacia la selva en frente sea privilegiada. Por otra parte, las tres caras restantes, correspondientes una a la escalera y los accesos, otra al baño en la planta superior y otra que abre la vista del estar-comedor con un balcón, miran a la selva cercana y sumergen el edificio en la espesura cerrada de su vegetación.

Los dos ambientes que restan y completan el proyecto son la "galería" o estar exterior en la planta baja, y la azotea de deck o "mirador". Ambos poseen vistas hacia todas estas situaciones por igual y desde distintas perspectivas en relación con la altura. Estar en ambos lugares implica comprender la selva en todas sus dimensiones y relacionarse con las diferentes especies, flora y fauna que la habitan.

Por todo esto, la ubicación de la torre es ideal para el avistamiento de aves, y por sus características constructivas se presta a sí misma como nido de las "familias" que podrán albergarse en los muros perforados y dispuestos especialmente para ellas. Estos nidos pueden ser abiertos desde dentro de la cabaña y así poder ser observados sin ser descubiertos a través de un vidrio que, de la misma manera que un “voyeur” o un investigador, permite admirar la forma de vida y el hábitat de las especies que suelen anidar en ellos. Cada orificio de nido posee un tamaño particular que al igual que un catálogo, releva las distintas posibilidades de anidar de los pájaros según sus dimensiones.

Construcción.


La obra está concebida íntegramente en madera, desde su estructura de soporte hasta el sistema de revestimientos, con tecnología autóctona y tradicional (basada en el sistema de tabla y tapa-juntas) y activada por diferentes mecanismos pasivos de acondicionamiento interno, recolección y calentamiento de agua, refrigeración y calefacción geotérmica, ventilaciones cruzadas y cubierta con cámara de aire. La cabaña torre, al igual que todas las demás construcciones pensadas para la bio-reserva, explotan en un sentido no invasivo los condicionantes del sitio, al mismo tiempo que los materiales y la mano de obra local producen una simbiosis total con el medio socio-ambiental de su emplazamiento.




Imágenes vía habitar-arq
Escrito por Yealfred Matheus para EcoSiglos.

Silvio Sánchez

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)