Investigadores descubren que perros y humanos han evolucionado paralelamente


Un equipo de científicos chinos ha descubierto que la larga e íntima asociación entre perros y humanos ha dado como resultado que sus genomas evolucionen paralelamente durante más de 32.000 años.

Para estudiar la domesticación, un equipo de investigadores liderados por los doctores Guo-Dong Wang y Ya-Ping Zhang del Instituto de Zoología Kunming, secuenciaron los genomas de cuatro lobos grises de distintas partes de Eurasia, tres perros nativos originarios del sudeste de China y tres razas representativas de perros actuales. Los genetistas piensan que las razas de perros indígenas del sur de China representan la primera etapa de domesticación canina, cuyos genomas pueden guardar claves de su transición de lobos a perros ancestrales.

En su estudio, publicado en la revista Nature Communications, el equipo describió como los lobos albergaban los mayores niveles de diversidad genética a diferencia de las razas modernas de perros, que albergan los menores niveles, y los perros nativos de China, que ubicaban sus niveles en el medio. Los perros chinos estuvieron también más relacionados a los lobos que cualquier otra raza moderna o nativa investigada a la fecha, dando evidencia que estos son la forma transicional evolutiva entre lobos y perros, y el primer paso en la domesticación de estos animales.

Los investigadores indicaron que la división entre lobos y perros nativos chinos se habría dado hace 32.000 años, más recientemente de lo que se pensaba. El proceso probablemente empezó con lobos buscando alimentos cerca de asentamientos humanos, un proceso que los investigadores han denominado auto-domesticación.

“La hipótesis más interesante de esta investigación es la auto-domesticación” afirmó Zhang. “Bajo esta hipótesis, lobos de edades tempranas podrían haber sido domesticados cuando buscaban alimento, siendo atraídos a vivir y cazar con humanos de manera conjunta. Con cambios de adaptación sucesivos, estos lobos se convirtieron progresivamente más propensos a vivir bajo la custodia de los humanos”.

Los investigadores encontraron que la domesticación habría impuesto una gran fuerza selectiva sobre los genes encargados de la digestión y el metabolismo, probablemente debido al cambio de una dieta enteramente carnívora a una omnívora, y también sobre los genes que gobiernan procesos neurológicos, según los investigadores, debido a una necesidad de reducir la agresión y al incremento de las complejas interacciones con los humanos.

De la misma manera, el equipo encontró que en la contraparte humana, un buen número de estos genes, particularmente los que influyen en procesos neurológicos, también han experimentado fuertes presiones de selección a través del tiempo como reflejo de los similares factores ambientales experimentados por humanos y perros durante milenios de asociación cercana.

Más importante aún, muchos de los genes superpuestos están asociados con enfermedades similares tanto en humanos como en perros. Uno de ellos, el SLC6A4, codifica una proteína que transporta el neurotransmisor serotonina.

“Estudios de asociación han encontrado que tanto el receptor como uno de los metabolitos del SLC6A4 están correlacionados con el comportamiento agresivo y el TOC (trastorno obsesivo-compulsivo) no solo en humanos sino en perros”, afirmó Zhang, quien agregó que estudiar la base genética de enfermedades en perros podría ayudarnos a entender enfermedades similares en humanos.

Silvio Sánchez

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)