Reduciendo el consumo de energía para un IT más verde



En el año 2009, el físico Alexander Wissner-Gross publicó un estudio en el que establecía que cada segundo que pasamos en una página de internet se generan 20 miligramos de CO2 en promedio, debido a que la energía utilizada para mantener los Centros de Datos funcionando suele venir de fuentes contaminantes.

¿Entonces, cómo se puede reducir el gasto energético en esta área? Mucho se ha dicho de lo que nosotros podemos hacer para disminuir nuestra huella virtual de carbono, y no es extraño encontrar consejos como apagar los aparatos eléctricos cuando no los utilizamos o disminuir el brillo de los monitores...

Sin embargo, poco se ha hecho para que los centros de datos en las compañías sean amigables con el ambiente. Pero desde 2004, en el Laboratorio Lincoln del Centro de Desarrollo e Investigación Federal gestionado por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos, se realizaron algunos diseños para lograr tener un centro de datos más eficiente y menos perjudicial para el medio ambiente, cuyos resultados se vieron a finales de este verano, cuando científicos e ingenieros del laboratorio conectaron el Sistema Interactivo de Computación Paralela, o LLGrid, que tiene altas exigencias de rendimiento en computación, con un centro de datos localizado a 145 km en Holyoke, Massachusetts, ubicado en lo que fue una fábrica textil. 

El nuevo centro de Holyoke ofrece al personal técnico un sistema seis veces más eficiente que el LLGrid actual. La apertura de este centro de computación de alta capacidad es la culminación de 10 años de investigación y planificación.

David Martínez, director adjunto de la División de Ciencias para la Seguridad Cibernética e Información del laboratorio, dirigió en 2004 el centro donde se realizan los avances de la investigación en computación. Él recuerda que el Dr. Kepner, miembro del grupo de análisis e informática del laboratorio, tuvo la visión de implementar una computación más avanzada y de alto rendimiento que permitiera a los investigadores del laboratorio una rápida creación de prototipos de gran importancia para la seguridad. Debido a que el tamaño de los conjuntos de datos fue aumentando exponencialmente y la complejidad de las operaciones realizadas por las computadoras fue creciendo, Kepner y su equipo supieron entonces que el laboratorio podría llegar a necesitar una instalación mucho más grande que aquella con la que contaba el LLGrid, por lo que realizaron estudios sobre los posibles lugares donde debía de colocarse el siguiente centro de datos; este estudio consideró además los costos de construcción y el funcionamiento de un enorme grupo de computadores que consumiría gran cantidad de megawatts de energía eléctrica durante todo el día, por lo que era necesario situarlo cerca de una planta de energía para reducir el costo de la electricidad y conseguir un sistema muy eficiente sin dañar el medio ambiente.

Así fue como pusieron los ojos en Holyoke, pues ahí se encuentra una presa hidroeléctrica que proveería de energía eléctrica al centro de datos para su funcionamiento. Además, el Departamento de Gas y Electricidad en este sitio genera alrededor del 70% de su energía de fuentes "verdes",  como la hidroeléctrica y la solar.

La ubicación era perfecta, el dilema todavía era el precio del edificio que albergaría el centro de datos, por lo que Kepner buscó apoyo a través de una agrupación de investigadores que estudiaba soluciones informáticas en universidades e industrias de alta tecnología, tales como el MIT, la Universidad de Harvard, la Universidad de Massachusetts, la Universidad de Boston y la Universidad Northeastern, haciéndoles ver la idea de que Holyoke sería un sitio ideal para la infraestructura informática y que beneficiaría a todas las instituciones, formando así el Centro Computacional de Alto Rendimiento Verde de Massachusetts (MGHPCC por sus siglas en inglés) en Holyoke, que abrió sus puertas a los investigadores a finales de 2012, y tuvo un costo de alrededor de 95 millones de dólares.

Para su construcción, Kepner propuso una alternativa; "Me enteré de los contenedores computacionales de Google, esencialmente poniendo una computadora en un contenedor de transporte”, dijo; investigó sobre esta estructura y tomó la decisión de adquirir dos HP EcoPODs, organizadores modulares que se asemejan a enormes contenedores de carga.

Apodado EcoPOD debido a su eficiencia energética, contando con un sistema de refrigeración adaptable y un diseño modular, se puede instalar en un tiempo récord y tiene un costo de hasta un 75% menos que un centro de datos tradicional de prestaciones similares, logrando un consumo energético hasta un 95% menor. El centro de datos puede ser montado en el lugar en sólo tres meses, cuenta con 44 espacios de almacenamiento con capacidad para 24.000 unidades de disco duro (la capacidad de computación similar a la de un centro de datos de 6.000 metros cuadrados), además de tener características de seguridad como extinción automática de incendios y monitoreo de sistema, con un costo equivalente al 25% del costo total del edificio.

Además, los EcoPODs tienen la posibilidad de expandirse. Se les puede añadir más módulos con la finalidad de cubrir cualquier necesidad computacional, por lo que las empresas ahorran dinero y energía al no construir una estructura más grande de lo que actualmente demandan. 

Después de algunas pruebas iniciales, esta capacidad de supercomputación estará disponible para la comunidad de investigadores del Laboratorio Lincoln, de manera que el laboratorio celebra esta enorme capacidad de procesar, analizar y explotar grandes volúmenes de datos, reduciendo así su impacto en el medio ambiente.

Fotografía por MIT

Silvio Sánchez

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)