Estudio: diseñando tratados climáticos que funcionan



El reporte realizado por investigadores de la Universidad de Stanford sugiere dar un nuevo enfoque a los tratados sobre el cambio climático para conseguir el apoyo y aceptación del público.

En la lucha por concienciar a los gobiernos de todo el mundo para centrarse y trabajar en la importancia de políticas que regulen las emisiones de gases de efecto invernadero, un informe revelado por la Universidad de Stanford en California ha encontrado calificativos ausentes en el diseño de los tratados, que podrían haber afectado la percepción del público y por supuesto, su posterior aceptación.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) que se fundó en Nueva York, ha trabajado desde inicios de la decada de 1990 por crear conciencia en la sociedad de todos los problemas que giran entorno al cambio climático.

Como resultado de la CMNUCC se creó en 1997 el Protocolo de Kioto, que incluyó únicamente a países industrializados debido, según el informe de la Universidad de Stanford, a que se trató solo de un acuerdo legalmente vinculante.

Hasta el día de hoy, el Protocolo de Kioto unió a 187 países en el firme compromiso de reducir las emisiones de CO2 por lo menos en un 5% entre los años 2008 y 2012, partiendo de los índices de emisión de gases del año 1990. El primero de enero del año en curso se renovó el acuerdo hasta diciembre de 2020.

La investigación realizada por Kenneth Sheve, docente de ciencias políticas de la Universidad de Stanford y Freeman Spogli, del Instituto de Negocios Internacionales, sugiere que los diseñadores de los tratados climáticos están errando en la forma como los acuerdos son planteados.

En la actualidad, con un conocimiento claro de mares contaminados, glaciares derretidos y el orificio de la capa de ozono creciendo, las personas aún no toman conciencia de la importancia de trabajar por mitigar o por lo menos reducir el daño causado por la humanidad en su paso por la Tierra.

Estados Unidos, siendo el mayor emisor de gases de invernadero del mundo, a la fecha no se ha unido a este acuerdo, alegando que la aplicación del Protocolo es ineficiente e injusta pues solo involucra a los países de primer mundo y no tiene en cuenta a países en vía de desarrollo como China e India. Por tal razón, afirman, el país sentiría que al suscribirlo pone en riesgo la estabilidad de su economía.

Los investigadores entonces afirman que las personas y los gobiernos se sentirían más atraídos a participar en tratados de cambio climático si este implicara menores costos.

Aunque los científicos han estudiado las estructuras políticas sobre los tratados del clima, ademas de escenarios de costos y objetivos de reducción, aseguran que aún saben muy poco sobre que tipos de acuerdos climáticos prefieren las personas.

La investigación


Gracias a la investigación realizada por Michael Bechtel de la Universidad de St. Gallen en Suiza y que se desarrolló en cuatro países (Estados Unidos, Francia, Alemania y el Reino Unido) a más de 8.500 personas, se ratificó que el factor más importante que influye en la opinión pública para apoyar acuerdos climáticos es que impliquen menos costos.

Algunas de las conclusiones de la encuesta fueron sorprendentes, ya que los resultados de los encuestados en Alemania estaban siendo similares a los resultados obtenidos en Estados Unidos; siendo el primero un país con un apoyo a la reducción de CO2 alta, mientras el segundo cuenta con un apoyo bastante bajo.

El estudio reveló que las familias promedio deben mitigar los gases de efecto invernadero con un presupuesto entre el 0,5% y el 1% del producto interno bruto de una nación, lo cual hace disminuir el apoyo del público en 10 puntos porcentuales en naciones que no suscribieron tratados. En cambio, un aumento de esta tasa en países que participan unidos (con un acuerdo que incluya por lo menos 20 países) incrementa el apoyo en cerca de 15 puntos porcentuales.

Conclusiones del informe


Cooperación eficaz, distribución justa de los costos, aumento en el número de países participantes, penalización a los países que no alcancen los objetivos de reducción de CO2 y seguimiento de una tercera parte imparcial en el proceso, son algunas de las cualidades que harían más atractivo un tratado sobre el clima.

En Estados Unidos, con un tratado capaz de mitigar el calentamiento global con bajos costos, se obtuvo como resultado que las personas acrecentarán su aceptación por el bienestar del planeta y del medio ambiente, de un 29% a un 47%.

Bechtel y Scheve dijeron: “Una de las cosas que encontramos interesante de nuestros resultados es que a pesar de la sensibilidad en el apoyo a los gastos ambientales en los cuatro países, los diseñadores de los tratados pueden mejorar el apoyo político a dichos acuerdos mediante la adopción de características especificas para lograr acuerdos más eficaces y mas justos”.

Los autores de este informe dejan clara la esperanza de que los diseñadores de estos tratados internacionales hagan uso de su investigación para aumentar la cooperación climática en países en vías de desarrollo.

Silvio Sánchez

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)