Compañía japonesa propone una gigantesca estación de energía solar en la luna

Shimizu, una firma japonesa de arquitectura e ingeniería, tiene una solución para la crisis energética: construir un anillo de paneles solares de 400 kilómetros de ancho alrededor del ecuador de la luna (con una extensión de 11.000 kilómetros) y enviar la energía a la tierra en forma de microondas para ser convertidas posteriormente en electricidad en estaciones terrestres.

Eso significa extraer los materiales en la luna y crear plantas allí para hacer los paneles solares. "Robots realizarían diferentes tareas en la superficie lunar, incluyendo la nivelación del terreno y la excavación", según Shimizu, empresa que es conocida por una serie de "proyectos de ensueño", entre los que se incluyen ciudades piramidales y un hotel espacial. La compañía propone empezar a construir el "Luna Ring" en 2035. "Las máquinas y el equipamiento de La Tierra serán ensambladas en el espacio y puestas en la luna para su instalacion final" indica la propuesta.

Aunque la idea parezca sacada de un libro de ciencia ficción (ademas de ser increíblemente costosa) no es del todo descabellada. Reguladores del estado de California en Estados Unidos, por ejemplo, aprobaron en 2009 un contrato que la compañía Pacific Gas & Electric firmó para comprar 200 mega-vatios de electricidad generada desde una planta solar en órbita llamada Solaren. La granja solar espacial consistirá en una serie de espejos inflables de tereftalato de polietileno de un kilómetro de ancho que concentrará los rayos del sol en espejos más pequeños, los cuales a su vez enfocarán la luz solar hacia paneles solares ultra eficientes. Estos generarán la electricidad que será convertida a ondas de radiofrecuencia, transmitidas a una estación en La Tierra cerca de Fresno, California, y luego convertidas de nuevo a electricidad.

A diferencia de las plantas solares terrestres, los paneles orbitando el sol pueden generar energía en todo momento. La naturaleza "parcial" de la energía solar recolectada desde la tierra no permite un suministro continuo para la "demanda base" y se requiere energía de fuentes fósiles. Sin embargo, el costo de elevar paneles solares hasta la órbita sería muchísimo más elevado que construir una planta de energía en tierra.

No mucho se ha escuchado de Solaren desde entonces, pero el año pasado Michael Peevey, presidente de la Comisión de Empresas Publicas de California, afirmó en un discurso que el proyecto estaba aun bajo desarrollo. "Aunque esto suene como ciencia ficción, tengo la esperanza de que avances recientes en módulos solares mas livianos y delgados hagan esta propuesta factible", Afirmó Peevey. "Creo que vale la pena explorar esta tecnología porque como un recurso base, la energía solar en el espacio puede ayudar a desplazar en producción al carbón".

Pero aun si la energía que eventualmente vendría de la construcción de paneles solares en la luna se justifica económicamente (sin mencionar todos los combustibles fósiles que necesitamos quemar para llevar la maquinaria allá arriba) el obstáculo más grande de Shimizu será reclamar como suyo todo el suelo donde se construirá, según un artículo de Wired. "La ley en el espacio exterior es particularmente difícil de aplicar y podría frustrar los planes sin siquiera haber empezado a construir".

Vía Quartz

Silvio Sánchez

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)