Claves para conocer y solucionar el efecto de isla de calor

La isla de calor es un efecto que ha venido cobrando relevancia y que se produce por acumulación de calor en zonas urbanas, intensificada por las grandes construcciones y los materiales absorbentes con los cuales se realizan las construcciones. La isla de calor es un fenómeno evidente en las grandes ciudades y se resume en la disminución de la disipación del calor en las horas nocturnas. En las ciudades la acumulación de las diferentes construcciones y el asfalto hacen que se desprenda calor en las horas de la noche, generando movimiento de vientos locales desde el interior hacia el exterior, lo que origina un aumento de la temperatura que se ve intensificado por la falta de espacios verdes, la acumulación de gases y los materiales con los se construyen las edificaciones. El efecto de la isla de calor, por consiguiente, depende de la extensión de la ciudad y a la población y prácticas que se desarrollan en determinada ciudad.

En la medida en que el ser humano avanza tecnológicamente, requiere adecuar espacios para desarrollarse. La aglomeración de población, especialmente en zonas urbanas trae consigo la modificación de las condiciones naturales; es así como las construcciones, las vías y la ampliación de espacios habitables alteran el balance energético, modificando el patrón de ventilación y originando un aumento de la radiación. En las ciudades el patrón de circulación del aire se altera y la evapotranspiración disminuye debido a la reducción de espacios naturales, reduciendo a su vez los niveles de humedad en el ambiente.

A lo anterior se suma que los materiales de construcción no cambian sus propiedades térmicas, produciendo un almacenamiento de energía constante. De acuerdo con el estudio “Air temperature and humidity and human comfort index of some city parks of Mexico City” de Victor L. Barradas, el caldeamiento del aire cercano a la superficie del suelo aumenta generando el fenómeno de la isla de calor urbana (ICU) que se reconoce principalmente porque la temperatura del aire es más elevada en el área urbana que en los alrededores rurales, y que clásicamente se puede considerar como un cambio climático local o regional, de ahí la importancia de generar espacios de construcciones en las ciudades donde se conserven entornos naturales que permitan conservar los niveles de humedad, aumentar la evapotranspiración y disminuir el efecto de la radiación hacia la atmósfera.

El ICU presenta diferentes estados de acuerdo a la localización geográfica, al uso del suelo que se da en
determinado espacio, los tipos de materiales con los que se construyen las edificaciones, las diferentes estructuras que se emplean y hasta la forma como se construyen. Todos estos aspectos influyen en la carga de calor urbano, especialmente a nivel de las grandes ciudades. Debemos considerar también el papel de los medios de transporte y la generación de combustión que aumenta las consecuencias de los gases de efecto invernadero. Por ejemplo en una ciudad como Bogotá, donde día a día se produce un aumento de la población y donde la construcción tiene un papel relevante, de acuerdo al Instituto de Estudios Ambientales de Colombia (IDEAM), se ha generado un aumento promedio de 0,2 °C  de la temperatura anual en los últimos 60 años.

El aumento de la temperatura ha traído consigo una disminución de las zonas húmedas de la ciudad. En las zonas rurales el aumento del ICU no es tan evidente debido a que se conservan grandes extensiones de bosques y los niveles de humedad se mantienen estables disminuyendo el efecto de la radiación, mientras que en las zonas urbanas al aumentar el efecto del calor se requiere consumir más energía para disminuirlo para enfriar los espacios, lo que trae consigo afecciones a la salud de humanos y animales. La ICU está relacionada directamente con el cambio climático global, ya que al aumentar la radiación y disminuir los niveles de humedad se genera un aumento de calor local que cambia las condiciones climáticas en determinada área geográfica.

Es fundamental que los diseños arquitectónicos contemplen la incorporación de construcciones de diversa índole con espacios verdes donde se incluyan especies nativas de acuerdo a la localización geográfica y que propicien la conservación de los niveles de humedad en las grandes urbes. También es imperativa la aplicación de un tipo de construcción con materiales que disminuyan la radiación y que el diseño favorezca la ventilación de los espacios interiores, el uso de sistemas de transportes masivos con energías limpias y el fomento de la creación de espacios naturales en las ciudades.

Escrito por Alejandro Alvis para EcoSiglos.

Silvio Sánchez

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)