The Devil’s Corner: Una tienda de vinos hecha con contenedores maritimos reciclados

Por Jimena Lobos


Los contenedores maritimos no son lo primero que nos viene a la cabeza cuando pensamos en diseño arquitectónico y menos cuando hablamos de una estructura en medio de un viñedo. En ese caso imaginaríamos un edificio de estilo rural, quizá una cabaña. Pero en Tasmania, Australia, la firma de arquitectos Cumulus Studio ha creado una tienda de vinos hecha de contenedores de embarque reciclados y la ha bautizado “The Devil’s Corner”, o el rincón del diablo.


Los arquitectos a cargo del proyecto han expresado que su diseño, el cual es una colección de estructuras dispersas en una verde colina justo al lado de uno de los viñedos más grandes de la región, es una interpretación moderna de las tradicionales construcciones granjeras y rurales.


El proyecto fue diseñado para la empresa viñera Brown Brothers y cubre un área de 572 metros cuadrados. El diseño es minimalista y comprende tres áreas con vistas a distintos paisajes: el horizonte, el cielo y una vista elevada de la bahía.


El área con vista al horizonte es la parte destinada a la tienda de vinos, la cual provee de un lugar resguardado donde se puede catar vino y probar comida mientras se aprecia la apacible vista a los viñedos.


La vista al horizonte también se puede apreciar desde los contenedores puente entre los miradores. El mirador que apunta al cielo fue hecho con un contenedor cortado por la mitad y ensamblado angularmente entre los contenedores horizontales.


Por último, el mirador principal, el cual tiene una vista panorámica de la hermosa península de Freycinet, fue hecho de dos contenedores en posición vertical. Dentro hay una escalera que, al ir subiendo, los visitantes puede apreciar el paisaje desde distintas elevaciones. El diseño fue pensado para ampliar la experiencia de contemplar la icónica vista para así crear un nuevo turismo en la costa Este de Tasmania.


Esta construcción sostenible está armada a partir de 10 contenedores de embarque de acero, material elegido porque permite que gran parte de la estructura sea prefabricada en un lugar diferente a donde será ubicada, lo que proporciona ventajas de tiempo y logística para una región remota como Apslawn, Tasmania.


El transporte no es la única ventaja de los contenedores de acero, sino también su tamaño, su estructura y fuerza integral, ademas del hecho que el acero es inherentemente flexible y fácil de ser modificado. De los 10 contenedores, 5 fueron usados para construir la parte destinada a la tienda y los 5 restantes para la estructura de los miradores. Los contenedores de la tienda están revestidos de madera, así como también la torre del mirador, y esto se combina con contenedores pintados en negro mate, creando una apariencia uniforme.


“The Devil’s Corner” ofrece una experiencia que incita tanto al sentido de la vista y como al del gusto. Su novedoso diseño estético es un plus, ya que la arquitectura hecha a partir de contenedores de embarque ha sido celebrada por su utilidad, costo y sustentabilidad, pero hasta ahora no por su apariencia.



Las ventajas de utilizar acero para crear espacios sustentables y autosuficientes hacen que poco a poco esté siendo más utilizado para este tipo de construcciones. Un ejemplo de esto es “The Walking House”, una casa modular para nómadas modernos que ha sido complementada con otras opciones ecológicas, como paneles solares y turbinas eólicas para la generación de energía.

Autor Voluntario

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)

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