Estudio muestra la relación entre el cambio climático y la violencia alimentaria

Por Laura Camila Nossa Tejeiro, Tiempo de Lectura 3:27 Min


Con frecuencia la comunidad experta en cambio climático se ha encargado de describir exitosamente los posibles efectos que dicha problemática podría tener frente a cuestiones como el aumento de la temperatura y del nivel del mar, también aquellos cambios en los ecosistemas que afectarían a diferentes especies de plantas y animales. Ahora, pese a la tendencia permanente de mostrar a la sociedad moderna y capitalista como desligada de lo que ocurre en el mundo de lo natural, nuevas investigaciones llaman de nuevo la atención sobre dicha relación. 

Así las cosas, se da una intersección entre diferentes campos del conocimiento (como la biología, el desarrollo, la sociología, la psicología, las ciencias políticas y las relaciones internacionales etc.) para dar cuenta de la correlación existente entre las variables: cambio climático, seguridad alimentaria y violencia social.

Anteriormente, se había publicado un informe en la revista Science sobre un estudio hecho por científicos de la Universidad de Berkeley en California acerca de cómo el alza en la temperatura global podría estar ligada con un aumento de la violencia y la agitación social. Ahora, una nueva investigación conducida por Bear Braumoeller (profesor asociado de ciencias políticas de la Ohio State University) y los doctores en formación Benjamin Jones (University of Mississipi) y Eleonora Mattiacci (Amhert University), la cual fue publicada en el Journal of Peace Reseach, permite reafirmar la correlación entre las variables mencionadas. 


Sin embargo, el objetivo del estudio citado, además de vincular al aumento de la temperatura con la violencia, es identificar en cuáles regiones del mundo es más probable que se generen conflictos violentos a causa de la escasez de comida. Es importante señalar que, históricamente, los shocks producidos sobre la producción de los alimentos debido al cambio de las condiciones climáticas se encuentran asociados a las olas de violencia. Así,  lo que estos equipos de científicos han hecho ha sido profundizar en una de las causas más comunes que puede propiciar los conflictos sociales e interpersonales.

De acuerdo al informe del Journal of Peace Research la existencia de condiciones climáticas extremas perjudican gravemente la producción agrícola, induciendo presiones sobre la disponibilidad de los recursos alimenticios. Frente a lo anterior, aquellos países en donde existe una mayor dependencia a la importación de alimentos y dificultades para asegurar la soberanía alimentaria son más vulnerables a que se desarrollen conflictos los cuales podrían detonar en violencia. De esta forma, interviene otra variable de relevancia a analizar: el grado de fortaleza de las instituciones políticas. Dicha fortaleza es fundamental en el manejo de las crisis, así como en la generación de opciones viables de gobernanza sobre los recursos agrícolas.

En este sentido en el estudio liderado por Braumoeller, éste y su equipo se encargaron de conceptualizar al cambio climático como una problemática de carácter multidimensional la cual, más allá de llevar al posible sumergimiento de los países y las regiones costeras, posee un importante componente social. Los investigadores hicieron uso de datos recolectados acerca de la relación entre los efectos de la inseguridad alimentaria y la vulnerabilidad estatal en la ocurrencia de los levantamientos violentos ocurridos en el continente africano entre los años 1991 y 2011.

Considerando esto se concluyó que algunos países en vías de desarrollo como los africanos, se encuentran menos preparados para afrontar las crisis alimentarias que el cambio climático podría introducir en el futuro. Este tipo de investigaciones dan cuenta de los diferentes desafíos a afrontar dentro los márgenes de la gobernanza global para el medio ambiente y los recursos alimenticios. De esta forma, se ha creado también un mayor grado de concientización respecto a la intersección de los campos de la política y las crisis ambientales. 

Así, cobran mayor relevancia la cooperación entre los estados en estos campos. La socialización de las políticas ambientales para el  crecimiento económico, al igual que el compartir las nuevas tecnologías para la producción agrícola con aquellos países más vulnerables a los shocks de alimentos, se presentan como factores fundamentales para hacer frente a la inseguridad alimentaria y la violencia producto de ello. En este sentido, se deben formular políticas públicas que permitan prevenir la detonación de situaciones extremas.

Autor Voluntario

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)

1 comentario:

  1. ES PREOCUPANTE, EL CAMBIO AMBIENTAL, Y LA ALIMENTACIÓN,COMO CAUSAL DE VIOLENCIA.EN ESPECIAL EN LOS PAÍSES POBRES , LOS QUE TIENEN MÁS DIFICULTADES. SE SEÑALA A LOS GOBIERNOS CONO CONTROLADORES DE KA SITUACIÓN, AUNQUE NO CREO QUE ALGUNOS DE ELLOS TENGAN LA SUFICIENTE PREPARACIÓN Y SENSIBILIDAD PARA ACTUAR ADECUADAMENTE. SI BIEN LA TECNOLOGÍA ES UN ELEMENTO QUE PUEDE AYUDAR A MEJORAR CONDICIONES , ESTÁ DE POR MEDIO LA DESOCUPACIÓN QUE ES OTRO FACTOR DE FALTA DE RECURSOS Y VIOLENCIA

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