Colombia presenta ley para prohibir el uso de poliestireno expandido

Por María José Pareja


En Colombia, la senadora Maritza Martínez Aristizábal presentó un proyecto de ley que tiene el propósito de prohibir el uso del poliestireno expandido en la comercialización de alimentos. Esta propuesta busca que los empaques de este material se reemplacen por otros elaborados con materiales biodegradables, algo que promovería el diseño y acceso a alternativas como las tazas elaboradas a partir de cáscaras de café diseñadas por HuskeeTech.

De aprobarse esta ley, podrían reducirse las 80.000 toneladas de poliestireno expandido, utilizadas principalmente para envasar alimentos y, con ellas, los residuos de poliestireno expandido que tardan miles de años en desaparecer del planeta. 

Esto responde a un vacío jurídico que hay no sólo en Colombia sino en muchos países de América Latina, en los cuales no existe ninguna legislación que motive a los consumidores o a los empresarios a reducir el uso de este material o reciclarlo. Por otro lado, hay más de 70 ciudades en Estados Unidos que imponen sanciones económicas a las empresas que empleen poliestireno expandido para elaborar recipientes, bandejas y empaques de alimentos.

Muchos empresarios colombianos no apoyan la prohibición del poliestireno expandido ya que, aunque están de acuerdo con que es necesario desarrollar un marco jurídico para el manejo de los desechos de este material, no consideran que su proscripción sea la medida más adecuada para el país en este momento, pues esto implicaría un aumento en los costos de las empresas que lo utilizan en sus transacciones comerciales.

A los empresarios que se mostraron inconformes ante la prohibición del poliestireno expandido en Nueva York, el alcalde Bill De Blasio les respondió diciendo que entre más sean las empresas y ciudades en el mundo que dejen de utilizar este material para el comercio de alimentos y bebidas, será posible desarrollar más alternativas y mejores opciones, que pronto se volverán abundantes y costarán menos. Para los representantes de estas industrias, una solución más adecuada sería diseñar programas y ciclos efectivos para el reciclaje de poliestireno expandido y fomentar una mentalidad más responsable sobre el manejo de la basura entre los consumidores.


Esto apunta a la otra propuesta de la senadora, que es la creación de un Plan Nacional de Reciclaje de Poliestireno Expandido de uso industrial. Este programa es de gran urgencia en Colombia ya que, aunque el poliestireno expandido ocupa un gran volumen en los rellenos sanitarios, saturándolos y acortando su vida útil, su reciclaje no se ha expandido significativamente porque implica un proceso complejo que genera pocas ganancias para los recicladores.

Aunque en Bogotá ya se había intentado promover el reciclaje del poliestireno expandido con el programa Basura Cero, éste fracasó dado que para los recicladores es engorroso recolectar y transportar este material, porque bajo el esquema de manejo de basuras que existe su reciclaje no es rentable. Al cuantificarse la basura por kilogramos, los recicladores sólo ganarían US $0,15 (quince centavos de dólar, es decir, 400 pesos colombianos) por 4 kg de poliestireno expandido que llenaría sus carritos de basura.

Además, de las 1500 bodegas registradas en Bogotá para el pesaje del material reciclable, sólo 2 les compran poliestireno expandible a los recicladores. Sería necesario cambiar el sistema por medio del cual se valora el reciclaje de este material para incentivar su recolección por parte de los recicladores. En Colombia prácticamente sólo hay una organización que se encarga de transformar los residuos de poliestireno expandido en nuevos productos útiles, la Fundación Verde Natura.

Utilizando una maquinaria especializada, se realiza un proceso que transforma el poliestireno expandido (ESP) en poliestireno (SP), del cual están elaborados una gran cantidad de productos de plástico, como reglas, gafas y sillas. Esta fundación ha recuperado más de 500 toneladas de poliestireno expandido, liberando aproximadamente 46000 m3 de espacio reservado en los rellenos sanitarios. Así, al ser reciclado por la fundación o reutilizado por sus productores para otros fines industriales, se reducen sus daños ambientales.

Para que estos programas funcionen será necesario que más empresas se comprometan con el reciclaje del poliestireno expandido, y que el Congreso discuta y promueva las transformaciones necesarias para estimular el reciclaje del poliestireno expandido para que la reducción de sus residuos sea una realidad.

Autor Voluntario

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)

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