Contaminación del aire: causas, consecuencias y soluciones

Por Emiliano Javier Vazquez


La contaminación del aire representa un importante riesgo medioambiental para la salud. De esto depende si la salud cardiovascular y respiratoria de la población sea buena o mala, tanto a corto como a largo plazo.

Crisis actual


Según un artículo de National Geographic, se considera contaminación del aire a cualquier sustancia, introducida en la atmósfera por las personas, que tenga un efecto perjudicial sobre los seres vivos y el medio ambiente. Entonces, hablamos de una mezcla de partículas sólidas y gases en el aire, por ejemplo, el ozono que es un gas fundamental de la contaminación del aire en las ciudades y que se denomina smog.


A su vez, mediante la disminución de los niveles de contaminación del aire los países pueden reducir la carga de morbilidad derivada de accidentes cerebrovasculares, cáncer de pulmón y neumopatías crónicas y agudas, entre ellas el asma.

Causas y consecuencias de la contaminación del aire


Las grandes ciudades son las que contribuyen al calentamiento global con las emisiones de los automóviles, los compuestos químicos de las fábricas, el polvo, el polen y las esporas de moho que pueden estar suspendidas como partículas.


Según un artículo de Crónica ONU, los combustibles fósiles comprenden el 80% de la demanda actual de energía primaria a nivel mundial y el sistema energético es la fuente de aproximadamente dos tercios de las emisiones globales de CO2. A su vez, si la proporción actual de combustibles fósiles se mantiene y la demanda energética casi se duplica para 2050, las emisiones superarán la cantidad de carbono emitido. Esto traerá el aumento medio de temperatura a nivel mundial, el cual será de 2 grados centígrados con consecuencias climáticas desastrosas para el planeta.

El uso de combustibles fósiles como la gasolina y el gas natural son causantes de la contaminación del aire. En los últimos años, el ser humano envió a la atmósfera una cantidad de dióxido de carbono suficiente para aumentar los niveles de éste por encima del promedio habitual.

Una de las mayores causas de la contaminación del aire es el dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero. Este es el contaminante que causa gran parte del calentamiento de la Tierra. También, contribuyen el metano y los clorofluorocarbonos y todos los seres vivos que emitimos dióxido de carbono al respirar.

Por el incremento del dióxido de carbono, la temperatura media de la superficie terrestre se incrementó a lo largo del siglo XX. Además, en el siglo XXI, se prevé que la temperatura global se incremente entre 1 y 5 grados centígrados, y el nivel del mar subirá entre 9 y 88 centímetros, dependiendo de los escenarios de emisiones considerados.

A su vez, esto provocará el desplazamiento de las especies hacia altitudes o latitudes más frías, buscando los climas a los que están habituados. Aquellas especies que no sean capaces de adaptarse ni desplazarse se extinguirán y, por supuesto, también habrá aumento en frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos.

Según la Organización Mundial de la Salud, en 2014, el 92% de la población vivía en lugares donde no se respetaban las Directrices de la OMS sobre la calidad del aire. A su vez, los efectos respiratorios por la contaminación del aire son: tos, respiración sibilante, flema, falta de aire y opresión en el pecho. Además, existe aumento de enfermedades y muerte prematura causado por: asma, bronquitis, enfisema y neumonía.

Otra causa que genera problemas de contaminación del aire es el dióxido de azufre que es uno de los componentes de la niebla tóxica. Una de las características principales del dióxido de azufre y de otros productos químicos íntimamente relacionados es que son los causantes de la lluvia ácida. Ésta daña, mata la vegetación, acidifica lagos, corrientes de agua, suelos y puede retardar el crecimiento de los bosques.

Las centrales térmicas son causantes de la precipitación ácida que tiene su causa en la emisión de dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno. Estos interactúan con la luz del sol y la humedad de la atmósfera, produciendo ácidos sulfúrico y nítrico, que son transportados por la circulación atmosférica.

Soluciones a la contaminación del aire


Se deben tomar una serie de medidas para disminuir la contaminación del aire. A nivel individual, un menor uso de automóviles, el reciclaje y la protección del medio ambiente y la cantidad de dióxido de carbono liberada a la atmósfera.


1) Usar energías renovables


Las empresas eléctricas, responsables del 24% de la emisión de dióxido de carbono (CO2) deben aumentar su eficiencia, utilizar los combustibles y procesos que emitan menos gases efecto invernadero. Cambiando la dependencia energética de los combustibles fósiles, que son recursos no renovables y potencialmente contaminantes, a fuentes de energías renovables y perennes como el sol, el viento, el agua y energía geotérmica.

Fomentemos las formas de transporte que consuman menos energía por viajante, como el transporte público. Utilicemos carburantes menos contaminantes. La inyección controlada del fuel permite a su vez evitar la emisión de partículas que son producto de una combustión incompleta.

Además, para reducir las emisiones de hidrocarburos los autos deben ser equipados con un catalizador para oxidación. El sistema más eficiente para la purificación de los gases de escape de los automotores es el convertidor catalítico el cual transforma más del 90% de los óxidos de nitrógeno, hidrocarburos y monóxido de carbono en nitrógeno, dióxido de carbono y agua.

Otra alternativa es gravar las emisiones de carbono o aumentar los impuestos de la gasolina. Con esto, tanto la gente como las industrias consumidoras de energía tienen más motivos para conservar la energía y contaminar menos. Optimizando sus procesos para aumentar su eficiencia y fomentando la eficiencia energética de los edificios.

2) Reducción de emisión C02


Cambiemos las bombillas tradicionales por otras de bajo consumo, por ejemplo, compactas fluorescentes, o LED’s. Las CFL consumen 60% menos electricidad que una bombilla tradicional, con lo que este cambio reduciría la emisión de dióxido de carbono en 140 kilos al año. También, utilizando un tendedero en vez de una secadora de ropa, si se seca la ropa al aire libre la mitad del año, se reduce en 320 kilos la emisión al año.

Además, pongamos el termostato con dos grados menos en invierno y dos grados más en verano. Ajustando la calefacción y el aire acondicionado se podrían ahorrar unos 900 kilos de dióxido de carbono al año. A su vez, evitemos el uso del agua caliente, se puede usar menos agua caliente instalando una ducha-teléfono de baja presión y lavando la ropa con agua fría o tibia.

Compremos productos de papel reciclado, porque consume entre 70% y 90% menos energía y evita que continúe la deforestación mundial. Además, los alimentos frescos son mejores que los congelados que consumen 10 veces más de energía. Evitando los productos envasados, se puede reducir en un 10% la basura personal y se puede ahorrar 540 kilos de dióxido de carbono al año.

3) Eliminar el dióxido de azufre


Una opción sería la neutralización de la composición química del dióxido de azufre para eliminar el gas de las emisiones de las instalaciones industriales y energéticas. La conversión se produce debido a la reacción del dióxido de azufre a óxido de calcio, no sólo cambia el compuesto químico, sino también la reducción de la presión del gas.

Otra solución sería utilizar los depuradores que funcionan para eliminar el dióxido de azufre y otros gases antes de ser liberados en el medio ambiente. Se utilizan con partículas eliminadas por el depurador regenerativo recicladas en materiales utilizables. La forma más común es el depurador húmedo no regenerativo, que absorbe los gases de combustión con suspensión de agua y piedra caliza. Este proceso altera el compuesto químico y crea sulfato de calcio, también conocido como yeso, que luego se desecha o se recicla como paneles de pared o fertilizantes.

A su vez, la neutralización de lagos y demás corrientes de aguas, mediante el agregado de una base, provoca un aumento de pH. La acción anterior causa la precipitación de aluminio y otros metales que luego sedimentan en el fondo y además está relacionado con la disminución en los niveles de mercurio en los peces.

Si bien la medida antes mencionada permite restituir las condiciones de vida de flora y fauna en esas aguas, aparecen problemas por la acumulación de metales tóxicos en los lechos de los cursos. Con respecto a las aguas subterráneas, la acidez se puede combatir colocando un filtro de carácter básico cerca del fondo del pozo para que actúe como neutralizante. Alternativamente el suelo cercano a la zona del pozo puede ser tratado con una sustancia básica.

En conclusión, como consecuencia de la exposición a la contaminación atmosférica mueren unas 7 millones de personas al año, una de cada ocho del total de muertes en el mundo. Esto constituye en la actualidad un gran riesgo ambiental para la salud mundial de los seres vivos. Si tomáramos conciencia y produjéramos cambios radicales, se reduciría la contaminación atmosférica y podríamos salvar a millones de personas.

La óptima calidad de vida exige que el equilibrio de la naturaleza no sea modificado y el hombre debe aprender que el ambiente no es algo que pueda manejar según su voluntad, sino que él debe integrarse para tener una vida mejor. Entonces, un paso importante para mejorar el hábitat sería lograr que el hombre cambie de actitud interna hacia su ambiente respetando sus valores y derechos. De esta manera, tendríamos esperanza de vivir en un mundo mejor.

Autor Voluntario

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)

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