Este jardín robótico se mueve por las calles en busca de sol

Por Paola Andrea Camacho


La idea de un jardín nómada parece ser una extensión del paisaje natural, instalado en el  paisaje artificial o urbano dentro de  las ciudades. El laboratorio de Arquitectura Interactiva del Colegio Universitario de Londres (UCL)  diseño y creó  el  Hortum machina B, un jardín nómada, autocultivable y autónomo dentro de una esfera geodésica.


Se trata de un jardín dentro de una esfera geodésica, con un núcleo robótico de aluminio que le permite tomar decisiones autónomas como definir en qué momentos debe propulsarse o moverse hacía un nuevo lugar, observando las respuestas fisiológicas de las plantas al medio ambiente o el ecosistema urbano.


Ejemplo de ello, casos en que falte luz solar a las plantas en la parte inferior de la esfera, el núcleo robótico ordenaría entonces el desplazamiento de los paneles solares individuales, para iluminar suficientemente las plantas. Además, puede determinar y llevar a mover la esfera en situaciones donde el jardín requiera sombra o detecte altos niveles de contaminación en el aire, que haga necesario hallar una nueva ubicación dentro de la ciudad. Esto con el fin de mantener vivo y sano el jardín que lleva en su interior.



La esfera geodésica tiene una forma semejante a una estructura atómica en espiral o una cúpula geodésica, formada de varios vértices o triángulos que le permiten girar con autonomía en el momento que el núcleo robótico lo encuentre necesario. Es una mezcla de naturaleza e inteligencia robótica palpable que empieza a incorporarse en la cotidianidad de los ciudadanos londinenses.


El  Hortum machina B fue inspirado en  el libro “Operating Manual for Spaceship Earth” de Buckminster Fuller, razón por la que sus creadores agregaron la “B” al nombre oficial del jardín nómada, como sigla corta del nombre de este autor, quien describe las cúpulas geodésicas, modelo en el que inspiraron su proyecto.


¿Pero quienes están detrás de la creación y propulsión de esta esfera geodésica? Se trata de los estudiantes de la UCL, William Victor Camilleri y Danilo Sampaio, bajo la dirección del director del laboratorio interactivo de arquitectura Ruairi Glynn. Este modelo de esfera geodésica nos hace recordar modelos semejantes como el Growroom, un tipo de invernadero o granja al interior de una gran esfera instalada en la ciudad de Copenhague, capaz de responder a la demanda de alimentos y al concepto de ciudades sostenibles.


Este ecosistema móvil es una muestra más y contundente de las formas actuales de robótica inteligente que empiezan a coexistir con la humanidad. Abriendo una brecha insospechada de beneficios, temores, entusiasmo, escepticismo o confianza ante los nuevos modelos de bio-cooperatividad entre el mundo natural, la tecnología y el ser humano.


Por su parte, los creadores del Hortum señalan que: “Al crear redes y amplificar la electrofisiología de las plantas, se abren las puertas para dar a la naturaleza una opinión sobre cómo diseñar y gestionar mejor las ciudades en el futuro”. Es decir, tal vez puede hallarse respuestas o nuevas vías para  el desarrollo del asentamiento humano.


Todo ello como parte de la necesidad imperante de ciudades sostenibles y modelos de vida confortables que permitan subsanar las heridas ambientales y los agresivos impactos de una arquitectura urbana expansiva, que ha dejado de lado el mundo natural dentro del ecosistema urbano. Finalmente, hay una particularidad, además de que el Hortum machina B, sea un jardín nómada, y es que las plantas en su interior son nativas del lugar, en este caso de Londres. Y qué de alguna forma reactivando su propio código genético de flora está logrando llenar de verde las calles de esta gran ciudad.

Autor Voluntario

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)

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