Manejo de residuos: cómo entender el problema y que soluciones existen

Por Emiliano Javier Vazquez


El manejo de residuos consiste en la gestión, la recogida, el transporte, tratamiento, reciclado y eliminación de los materiales sólidos y líquidos. El panorama actual de los residuos es muy preocupante, pues la basura crece más rápido que la tasa de urbanización del mundo y las ciudades producen más desperdicios inútiles de lo que ellas mismas pueden manejar.

Panorama actual


La falta de espacio para el tratamiento de residuos aumenta considerablemente por el mal manejo de estos. Algunas ciudades contemporáneas ya se enfrentan a este problema pues supone un mayor uso de recursos naturales como el agua y la energía eléctrica. Una de las concecuencias es que estos pueden empezar a escasear, subirán de precio y, a largo plazo, podrían desaparecer en ciertas regiones del mundo.


Según un artículo publicado por Natalia Lopez Rivera de la Pontificia Universidad Javeriana en Colombia, es necesario aprender a manejar y aprovechar la basura que producimos. Es decir, ver los residuos como objetos y transformarlos en otro bien con valor económico; en especial los sólidos.

Otro factor que entra en la ecuación es el desbordado consumismo, o la tendencia inmoderada a adquirir, gastar y consumir bienes, no siempre necesarios. Este se ve incentivado principalmente por la publicidad, que en algunas ocasiones consigue convencer al público de que un gasto es necesario cuando antes se consideraba un lujo. También, existe la predisposición de usar y tirar muchos productos por su baja calidad. Estos productos son atractivos por su bajo costo pero a largo plazo salen más caros y son más dañinos para el medio ambiente. Además, otro aspecto es el consumo indiscriminado de alimentos, bebidas, artículos milagrosos u otro tipo de productos.

Para conseguir los recursos naturales que satisfagan la demanda de productos, las empresas irrumpen en los ecosistemas que hasta el momento se han mantenido vírgenes. La deforestación de bosques y reservas naturales aumenta con el uso de productos químicos y conservantes y, por tanto, esto lleva a la desaparición de especies animales y vegetales que tienen como hábitats estos espacios.

En el mundo, el mal manejo de residuos deja un promedio per cápita diario de generación de residuos inútiles de 1,2 Kg, y uno de los grandes causantes de generar residuos excedentes son los vertederos de desechos. Estos, por su punto de vista práctico y economico, son la opcion predilecta de los gobiernos para el manejo de residuos. Sin embargo, los vertederos ocasionan contaminación ambiental (aire, tierra y agua), efectos perjudiciales sobre la salud pública (por la contaminación ambiental y por la posible transmisión de enfermedades infecciosas), degradación del medio marino e impacto paisajístico.

Además, por las miles de toneladas que son arrojadas en los vertederos se contamina el agua y se condenan grandes áreas naturales. A su vez, producen limitaciones técnicas después del cierre del sitio y del relleno posterior, porque los residuos enterrados siguen deteriorándose durante muchos años.

En los vertederos se producen reacciones químicas y biológicas entre los constituyentes de la materia orgánica e inorgánica. Los productos tóxicos resultantes son arrastrados por el agua de lluvia (lixiviados) contaminando el suelo y las aguas subterráneas, o emitidos a la atmósfera (en forma de gases) contaminando el aire.


El aprovechamiento y valorización de los residuos es un compromiso de responsabilidad tanto de las autoridades ambientales, de los entes territoriales y de la comunidad. Así pues, el único fin es salvaguardar y proteger el medio ambiente con todos sus recursos naturales.

Según un artículo de Residuos Profesionales, el mal manejo de residuos se convirtió en uno de los mayores problemas de salud en todo el mundo. Cada año se generan entre 7.000 y 10.000 millones de toneladas de residuos urbanos en todo el planeta. Además, alrededor de 3.000 millones de personas carecen de acceso a programas dispuestos por el gobierno para el manejo de residuos.

Otro grave problema es la incineración que es una técnica de destrucción por fuego y es criticada por causa de las dioxinas cancerígenas producidas por la combustión, ademas de provocar la expulsión de dióxido de carbono que contribuye al aumento al calentamiento global. Sin embargo, hoy por hoy se desconocen a gran escala los efectos de las incineradoras sobre la salud humana porque las incineradoras son a menudo rechazadas por sus vecinos. Otra crítica habitual es debido a la cantidad de combustible que podría ser utilizada en la incineracion, pues podría usarse para otros fines menos contaminantes.

Las escorias, que son los residuos sólidos procedentes de la incineración de residuos, suponen el 25% de las cantidades que emergen en forma de desecho. Se trata de mezclas de metales, vidrio, sílice, alúmina, piedra caliza, cal, y agua. Todos estos desechos son ordenados y separados por un imán, dependiendo de su calidad y estabilidad, el resto de la escoria se almacena en vertederos o se utiliza como relleno para carreteras.

Existen otros residuos que contienen materiales tóxicos o que al entrar en contacto con otros generan líquidos contaminantes. Es el caso de las pilas, aparatos electrónicos como celulares, focos ahorradores, cartuchos de tóner para impresión, así como aceites lubricantes usados; estos terminan contaminando los suelos y eventualmente llegan a nosotros a través de los alimentos que consumimos, el agua que tomamos o el aire que respiramos.

Soluciones y alternativas para el manejo de residuos


A pesar de todo lo dicho anteriormente, una posible solución es el compromiso de cada integrante de la sociedad con pequeñas acciones y con tres medidas básicas: reducir, reusar y reciclar. Estas contribuyen a solucionar el problema del manejo de residuos.


1) Reducir


Deteniéndonos en el problema de la basura antes de que comience, eliminamos el origen de la contaminación. Con esto, disminuimos la cantidad y la toxicidad de la basura que generamos. Además, ayudamos a bajar los costos en el proceso de recolección y destino final de los desperdicios.

2) Evitar productos dificiles de reciclar


Evitemos productos que por sus características son difíciles de reciclar y de degradarse. Podemos utilizar productos hechos con materiales biodegradables o tomar agua en vasos de cristal, botellas previamente utilizadas o una cantimplora.

3) Controlar el consumo de productos contaminantes


Lo recomendable es controlar el consumo de productos que incluyen cerámica, hule, estambre, tela, zapatos, brochas, cosméticos, juguetes con materiales mezclados y papel aluminio, entre otros. A la hora de escoger entre productos semejantes, elijamos aquel que tenga menos envase o embalaje y evitemos el consumo de productos excesivamente empaquetados que generan más basura.

4) Comportémonos un poco "a la antigua"


Nuestras abuelas solian llevar al supermercado bolsas de tela o canastas en lugar de empacar todo en bolsas de plástico. Tambien utilizaban vinagre con limón y un poco de aromatizante natural para limpiar los pisos y quitar la grasa. O alejaban a los insectos con una naranja, un limón y unos clavos de olor y albahaca. Seguir estas estrategias nos pueden hacer reducir el consumo de bolsas, productos de limpieza y odorizantes que contaminan.

5) Poner impuestos para desalentar el uso de productos contaminates


En varias ciudades del mundo han empezado a regir impuestos contra las bolsas plásticas y la acumulacion de basuras, y en algunas otras se estan presentando iniciativas para acabar con el poliestireno expandido. Aunque es una desición que no depende mucho de nosotros como ciudadanos sino más de nuestros gobernantes, cuando tocan nuestro bolsillo está comprobado que se generan cambios.

6) Reusar


Muchos materiales que son destinados a la basura pueden resultar útiles para otras cosas, extendiendo su vida útil. Utilicemos nuevamente los frascos, envases, latas, etc. como macetas o bien para poner lápices o botones y rellena las botellas de agua y refrescos. A su vez, elijamos empaques de cartón o vidrio en lugar de plástico.

7) Donar lo que ya no usamos


Reutilicemos la ropa inservible como trapos de cocina u otras mil cosas que se pueden hacer con los retales. Si no la usamos, regalémosla o entreguémosla a entidades benéficas. Además, organicemos reuniones de segunda mano para que los amigos, vecinos y conocidos lleven productos en buen estado que alguien más puede necesitar.

8) Reciclar


Al reciclar, nos referimos a usar ciertos residuos como materia prima para producir nuevas mercancías. La finalidad es convertir una cosa vieja en otra nueva. Por ejemplo, debemos asegurarnos que no queden restos de comida en los envases de vidrio, latas o plásticos antes de tirarlos. Aplastemos los envases de leche, los empaques de cartón y las latas para que ocupen menos espacio.

Una opción recomendable es separar la basura en recipientes distintos para que clasificar el vidrio, el papel y el plástico sea más fácil para ser utilizados nuevamente. De este modo, se evitaría al máximo el derroche de materias primas, se generará menos basura, y no habrá malos olores. Además, al clasificar los materiales, es más fácil enviarlos a las fábricas, que hacen con ellos nuevos productos.

Por eso, con una planificación correcta de los residuos, reciclar es la mejor manera de resolver el problema del manejo de residuos. El papel puede reciclarse fácilmente. Al reciclar el papel se ahorraría un 60% de energía y un 50% de contaminación. Por cada tonelada de papel y cartón que se recicle se dejan de cortar 17 árboles.

A modo de conclusión, el mal manejo de residuos constituye un problema de contaminación ambiental importante a nivel mundial. El uso de rellenos sanitarios de la basura se convierte en un problema ambiental. Estos se convierten en focos de producción de agentes contaminantes, ya sea por la quema informal de esta basura, por la producción de microorganismos patógenos que afecten la salud de las personas o por transmisores de enfermedades como ratas, cucarachas, y otros.

La recuperación de materiales implica diversas opciones, muchas veces complementarias como por ejemplo rehusar, reciclar y reparar. La idea es aceptar la cultura de las erres teniendo una actitud amigable con el ambiente, usando racionalmente los recursos naturales y no contaminando la biosfera. Con esto, se evita la generación de basura y conservamos la diversidad biológica al utilizar fuentes de energía renovables y no contaminantes.

Autor Voluntario

Soy la fundadora de TodoSalud.co, una estudiante de enfermería apasionada con la salud y la comunicación. Puedes seguirme en youtube, donde subo videos sobre maternidad; tambien en Instagram y Facebook :)

2 comentarios:

  1. Muy bien tratado el problema, creo que debe ser estudiado por todo el mundo Gracias por hacerme recordar todas la acciones que se pueden realizar -

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